La tragedia ocurrida el 29 de octubre de 2024 en la provincia de Valencia, que resultó en la muerte de 229 personas, ha llevado a la creación de una comisión en el Congreso para investigar la gestión de la emergencia conocida como dana. Este lunes, la comisión recibe a dos figuras clave: José Manuel Cuenca, jefe de Gabinete del expresidente autonómico Carlos Mazón, y José Antonio Rovira, conseller de Educación, Cultura, Universidades y Empleo en ese momento. La comparecencia de estos testigos es crucial para entender las decisiones tomadas durante la crisis y la respuesta de las autoridades ante la catástrofe.
La jornada del 29 de octubre fue caótica, con lluvias torrenciales que desbordaron ríos y causaron inundaciones devastadoras. Cuenca, aunque no estaba presente en la zona afectada, estuvo en contacto constante con Mazón y la entonces consellera de Emergencias, Salomé Pradas. Durante su declaración, Cuenca reveló que había advertido a Mazón sobre la situación crítica en Utiel minutos antes de que comenzara la riada. A pesar de su ausencia física en el lugar, su papel como comunicador de la situación fue fundamental. La jueza que investiga el caso ha solicitado su testimonio para esclarecer las comunicaciones entre los responsables de la gestión de la emergencia.
Por otro lado, la comparecencia de José Antonio Rovira también es de gran interés. La oposición ha cuestionado por qué no se suspendieron las clases en la provincia de Valencia a pesar de la alerta roja emitida por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Rovira ha admitido que, tras la reunión del Consell, se desplazó a San Vicente (Alicante) y no tuvo conocimiento de la decisión de la Universidad de Valencia de suspender las clases. Este hecho ha generado críticas, especialmente tras la muerte de un operario en un colegio de Massanassa debido a la riada. La falta de coordinación entre las autoridades educativas y de emergencias ha sido un punto de controversia en la investigación.
La jornada de comparecencias no solo se limita a Cuenca y Rovira. La comisión también ha decidido citar a la periodista Maribel Vilaplana, quien tuvo una comida con Mazón el día de la dana. Los miembros de la comisión de Sumar han expresado sus dudas sobre la veracidad de las declaraciones de Vilaplana, sugiriendo que podría tener información relevante sobre las decisiones tomadas en las horas previas a la tragedia. La presión para esclarecer estos hechos es intensa, ya que la gestión de la emergencia ha sido calificada por algunos como «homicida» debido a la falta de acción oportuna.
La importancia de estas comparecencias radica en la necesidad de entender cómo se manejó la crisis y qué lecciones se pueden aprender para futuras emergencias. La investigación no solo busca responsabilizar a los funcionarios involucrados, sino también establecer un protocolo más efectivo para la gestión de desastres naturales en el futuro. La transparencia en este proceso es crucial para restaurar la confianza de la ciudadanía en las instituciones y garantizar que se tomen las medidas adecuadas para prevenir tragedias similares.
La comisión del Congreso, presidida por la socialista Carmen Martínez Ramírez, se reunirá después de las comparecencias para decidir sobre nuevas citaciones. La presión política y social para que se esclarezcan los hechos es palpable, y se espera que las próximas semanas sean decisivas en el desarrollo de esta investigación. La gestión de la dana del 29 de octubre de 2024 no solo ha dejado una profunda huella en la comunidad valenciana, sino que también ha puesto de relieve la necesidad de una revisión exhaustiva de los protocolos de emergencia y la responsabilidad de los funcionarios públicos en situaciones críticas.
