La Vía Serrana es un itinerario poco conocido pero impresionante que forma parte de la red del Camino de Santiago. Este camino conecta La Línea de la Concepción en Cádiz con Utrera en Sevilla, atravesando varios municipios de la provincia de Málaga, incluidos Cortes de la Frontera, Jimera de Líbar, Benaoján y Ronda. A diferencia del Camino Mozárabe, que es más popular y urbano, la Vía Serrana ofrece un enfoque más rural y natural, ideal para quienes buscan una experiencia de senderismo menos masificada.
### Un Recorrido por la Historia y la Naturaleza
El origen de la Vía Serrana no se basa en un único trazado medieval, sino que es el resultado de un entramado de cañadas reales, sendas de herradura y pasos naturales que han sido utilizados durante siglos por arrieros, comerciantes y viajeros. Este camino ha sido reinterpretado por asociaciones jacobeas de Cádiz, Málaga y Sevilla, que han trabajado para dar continuidad a este antiguo corredor de movilidad humana.
El recorrido en la provincia de Málaga abarca casi 60 kilómetros, comenzando en la Estación de Gaucín, también conocida como El Colmenar. Este lugar, enclavado en un valle profundo y rodeado de alcornoques, marca el inicio de una travesía que sorprende por su frescura y belleza natural. Desde El Colmenar, la Vía Serrana sigue un tramo fluvial de aproximadamente 30 kilómetros a lo largo del río Guadiaro, pasando por la Cañada Real del Tesoro y la Estación de Jimera de Líbar, sin entrar en los núcleos urbanos de Jimera ni de Benaoján.
A lo largo de este trayecto, los senderistas pueden disfrutar de un paisaje impresionante, con bosques de ribera, antiguas veredas y pequeños huertos. Uno de los puntos más destacados es el monumento natural de las Buitreras del Guadiaro, una de las gargantas más espectaculares de Andalucía. Este cañón, con paredes verticales que alcanzan hasta 200 metros de altura, es un lugar ideal para observar buitres leonados en su hábitat natural.
### La Conexión con Ronda y Más Allá
Después de atravesar las Buitreras, el camino continúa hacia la Cañada Real del Tesoro y luego a Jimera de Líbar. En este tramo, el valle se abre, ofreciendo vistas de abruptas sierras calizas. Desde la Estación de Benaoján, el sendero se dirige hacia Ronda, donde los peregrinos pueden disfrutar de un recorrido que se aleja de la Gran Senda de Málaga. En este trayecto, se encuentra la Cueva del Gato, un emblemático atractivo natural de la región.
La llegada a Ronda es un momento simbólico, ya que se accede a la ciudad a través de la Puerta de Almocábar, que da entrada al histórico Barrio de San Francisco. Ronda ha sido un cruce de caminos durante siglos, y su rica historia se refleja en sus murallas, torres y en la majestuosa iglesia del Espíritu Santo. La ciudad también cuenta con cofradías, ermitas y hospitales de caminantes, lo que refuerza su importancia histórica en el contexto del Camino de Santiago.
Desde Ronda, la Vía Serrana continúa hacia Setenil de las Bodegas, en Cádiz, pasando cerca del yacimiento arqueológico de Acinipo, conocido como ‘Ronda la Vieja’. Aunque el camino oficial no entra en el recinto arqueológico, su proximidad añade un valor histórico significativo para los peregrinos que se aventuran en esta ruta.
### Señalización y Experiencia del Peregrino
La Vía Serrana está bien señalizada con flechas amarillas y paneles interpretativos, facilitando el recorrido para los senderistas. Aunque la mayoría del trayecto es accesible, se recomienda utilizar mapas actualizados o aplicaciones de senderismo, especialmente en tramos rurales. Muchos de los que recorren esta ruta son senderistas locales que la realizan por etapas durante los fines de semana, pero también hay un creciente número de peregrinos que la completan en un solo viaje, buscando conectarse con la Vía Augusta y la Vía de la Plata en su camino hacia Santiago.
La ruta ha comenzado a atraer a peregrinos extranjeros, especialmente británicos y nórdicos, que han descubierto la Vía Serrana a través de blogs y foros. Su carácter discreto y poco masificado es un gran atractivo para aquellos que buscan una experiencia más auténtica y tranquila.
Históricamente, la Vía Serrana fue frecuentada por viajeros británicos en los siglos XVIII y XIX, quienes entraban por Gibraltar y se aventuraban hacia la Serranía. Aunque no era un camino jacobeo en ese entonces, se convirtió en un corredor internacional donde se cruzaban culturas y mercancías. Esta rica memoria histórica es uno de los argumentos que se utilizan para reivindicar la Vía Serrana como un itinerario cultural y jacobeo de pleno derecho.
La ruta cuenta con el respaldo de la Federación Española de Asociaciones del Camino de Santiago, que la integra en la red jacobea andaluza. Su atractivo principal radica en la autenticidad del recorrido, que combina tramos fluviales, gargantas y montañas, ofreciendo un ambiente tranquilo y poco concurrido. La Vía Serrana, por lo tanto, no solo es un camino hacia Santiago, sino también un viaje a través de la historia y la naturaleza de Andalucía.
