La política en España se encuentra en un momento crucial, especialmente en lo que respecta a la financiación autonómica. Durante estas fiestas navideñas, el diálogo entre el Gobierno y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha continuado, centrándose en la creación de un modelo de financiación que satisfaga las necesidades de Cataluña y, al mismo tiempo, beneficie a otras comunidades autónomas. Este proceso, aunque se desarrolla en un ambiente festivo, es de suma importancia y se espera que se concrete en los próximos días.
### Un modelo de financiación en evolución
Las negociaciones actuales giran en torno a la modificación del IVA para las pequeñas y medianas empresas (pymes) en Cataluña. Según fuentes cercanas a las conversaciones, se está considerando un aumento del IVA del 50% al 56% para las pymes, lo que podría generar un ingreso adicional de 1.400 millones de euros para Cataluña. Este cambio no solo implica un incremento en el porcentaje del IVA, sino que también se propone que la recaudación se realice en función del domicilio social de las empresas, en lugar de basarse únicamente en el consumo generado en cada comunidad autónoma.
Este nuevo enfoque permitiría que el IVA recaudado por las pymes se asigne a la comunidad donde están registradas, independientemente de dónde se realicen las ventas. Por ejemplo, si una cadena de tiendas de ropa tiene su sede en Cataluña y genera ingresos tanto en Cataluña como en Madrid, el IVA recaudado se atribuiría completamente a Cataluña. Este cambio es significativo, ya que Cataluña alberga más de 610.000 pymes, lo que lo convierte en un territorio clave para la implementación de este nuevo modelo.
### Desafíos en las negociaciones
A pesar de los avances en las conversaciones, ERC ha señalado que existen otros aspectos cruciales que deben abordarse para que el acuerdo sea sólido. Uno de los principales puntos de fricción es la ordinalidad, que se refiere a la necesidad de que Cataluña no se vea perjudicada en el reparto de recursos en función de su contribución. Los republicanos han instado al Gobierno a no demorar más las negociaciones y a cerrar un acuerdo que permita avanzar en la elaboración de los presupuestos de 2026.
La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha afirmado que se cumplirá con el principio de ordinalidad, aunque ha dejado abierta la posibilidad de que este concepto no se explicitara en el acuerdo final. Esto ha generado incertidumbre entre los republicanos, quienes han advertido que este principio es esencial, pero no suficiente. Además, ERC ha exigido que se garantice la recaudación del 100% del IRPF por parte de la Agència Tributària de Catalunya, un aspecto que se había acordado previamente pero que ha quedado en un segundo plano en las negociaciones actuales.
Por otro lado, la condonación de la deuda del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), que ascendería a 17.000 millones de euros para Cataluña, también está en la agenda de negociaciones. ERC ha presionado para que esta medida se apruebe, lo que podría aliviar significativamente la carga financiera de la comunidad autónoma.
### Recursos y competencias
Además de los puntos mencionados, ERC busca asegurar una mayor financiación para las competencias no homogéneas, como los Mossos d’Esquadra y las prisiones, que son gestionadas por la Generalitat. Los republicanos argumentan que estos servicios deben contar con más recursos para funcionar adecuadamente, lo que se discutirá en la comisión bilateral entre el Estado y la Generalitat.
Otro aspecto importante es la capacidad normativa sobre los impuestos, un tema que se abordará a medio plazo. También se espera la creación de un consorcio que gestione la ejecución de inversiones en Cataluña, con el objetivo de resolver el histórico déficit de inversiones que ha afectado a la comunidad autónoma. En 2023, la ejecución presupuestaria en Cataluña fue del 45%, en comparación con el 165% de Madrid, lo que pone de manifiesto la necesidad de un cambio en la gestión de recursos.
Las negociaciones entre el Gobierno y ERC son complejas y están marcadas por la presión del tiempo, ya que se espera que se presenten los presupuestos de 2026 en enero. Salvador Illa, presidente de la Generalitat, ha anticipado que se producirán avances significativos en las próximas semanas. Sin embargo, la pregunta que persiste es si estos avances serán suficientes para satisfacer a los socios de ERC y garantizar la estabilidad del Gobierno de Pedro Sánchez.
