Enrique Ortego, un nombre que resuena con fuerza en el ámbito del periodismo deportivo español, ha dedicado más de cinco décadas a contar historias, a relatar la pasión del fútbol y a vivir la evolución de un sector que ha cambiado radicalmente. Su trayectoria, marcada por cierres y despidos, también ha estado llena de momentos de gloria y aprendizajes. En una reciente entrevista, Ortego reflexionó sobre su carrera, el cierre de Relevo y su amor inquebrantable por el deporte rey.
La trayectoria de un periodista apasionado
Desde sus inicios en los años 70 en El Imparcial, Enrique ha estado presente en algunos de los medios más importantes de España, como Marca, ABC, y El País. Su experiencia abarca desde el periodismo escrito hasta la radio y la televisión, lo que le ha permitido adaptarse a los cambios constantes en la industria. A lo largo de su carrera, ha sido testigo de la transformación del periodismo, desde la era de las crónicas dictadas por teléfono hasta la actualidad, donde el SEO y las redes sociales dominan el panorama informativo.
Ortego ha trabajado en múltiples formatos y ha demostrado que lo clásico, como la crónica y el reportaje, sigue siendo relevante. Su amor por el fútbol ha sido el motor que lo ha impulsado a seguir adelante, incluso en los momentos más difíciles. «Si paro, me muero», afirma, reflejando su pasión y dedicación a una profesión que, aunque desgastante, le ha brindado innumerables satisfacciones.
El cierre de Relevo: un golpe inesperado
El cierre de Relevo ha sido un duro golpe para Ortego y su equipo. A pesar de haber vivido otros cierres a lo largo de su carrera, este le ha dejado especialmente traumatizado. «Me gustó mucho el proyecto, por eso me vine. También por la ilusión que veía en la gente desde el primer día», confiesa. La redacción de Relevo se caracterizaba por su seriedad y concentración, algo que Ortego nunca había visto en otros medios. La pasión y el esfuerzo de sus compañeros hicieron que el cierre fuera aún más doloroso.
Ortego destaca que el cierre no solo afecta a los periodistas, sino también a la audiencia que se ha visto privada de un medio que ofrecía contenido deportivo serio y de calidad. «Faltó una campaña de imagen para que el gran aficionado al deporte pudiera comenzar a conocernos», señala, lamentando que el público no tuviera la oportunidad de descubrir el valor de Relevo antes de su desaparición.
La evolución del periodismo y el futuro
A lo largo de su carrera, Ortego ha sido testigo de la evolución del periodismo, desde la forma en que se redactaban las noticias hasta la manera en que se consumen hoy en día. Reconoce que ha tenido que adaptarse a nuevas tecnologías y formatos, pero siempre ha mantenido su esencia como periodista. «He trabajado en Relevo mucho más de lo que pensaba, pero yo veía que todos los que estaban a mi alrededor curraban y mucho», comenta, reflejando su compromiso con el trabajo en equipo.
A pesar de los desafíos, Ortego se muestra optimista sobre su futuro. Aunque el cierre de Relevo ha sido un revés, su espíritu indomable le impulsa a seguir adelante. «Nunca me he rendido y he sido muy picaflor. Siempre busco nuevas oportunidades», afirma. Su pasión por el periodismo y el fútbol sigue intacta, y está decidido a encontrar nuevas formas de contar historias, ya sea a través de libros, colaboraciones en medios o proyectos personales.
La importancia de la humanidad en el periodismo
Ortego también reflexiona sobre la importancia de la humanidad en el periodismo. A lo largo de su carrera, ha aprendido que el periodismo no solo se trata de informar, sino de conectar con las personas. «Llorar te humaniza», dice, recordando momentos emotivos en los que ha compartido el dolor de sus compañeros durante el cierre de Relevo. Esta conexión emocional es lo que hace que el periodismo sea una profesión tan especial y significativa.
Enrique Ortego es un ejemplo de resiliencia y pasión por el periodismo. Su historia es un testimonio de cómo, a pesar de los desafíos y las adversidades, el amor por el deporte y la dedicación a contar historias pueden prevalecer. Su legado en el periodismo deportivo español es indiscutible, y su voz seguirá resonando en el corazón de aquellos que aman el fútbol y la narración de historias.
