Lolita Flores, a sus 67 años, se ha convertido en un referente de salud y bienestar, no solo por su carrera artística, sino también por su estilo de vida. La actriz y cantante ha sabido equilibrar su vida profesional con hábitos saludables que le permiten mantenerse activa y en forma. Su enfoque en la salud es un testimonio de cómo la disciplina y el autocuidado pueden contribuir a una vida plena y satisfactoria.
### Un Ritual Matutino para Comenzar el Día
El día de Lolita Flores comienza con un ritual que ella considera esencial para su bienestar: el consumo de ajo crudo. Este hábito, que realiza nada más levantarse, consiste en trocear un diente de ajo y tomarlo con un vaso de agua. Para ella, este es un «escudo» que ayuda a limpiar su sangre y mantener sus defensas altas. Este enfoque preventivo es fundamental para afrontar las largas jornadas de trabajo que caracterizan su carrera.
Después de este ritual, Lolita se toma su tiempo para disfrutar de un desayuno tranquilo. A diferencia de otros artistas que siguen dietas estrictas, ella prefiere lo que llama «comer con sentido común». Esto implica escuchar a su cuerpo y no obsesionarse con las calorías. Su desayuno suele incluir un buen café y algo ligero, como fruta o una tostada, lo que le permite comenzar el día con energía y sin prisas.
En cuanto a la actividad física, Lolita no se siente atraída por los gimnasios ni por entrenamientos intensos. Para ella, su trabajo en el escenario es su mejor ejercicio. Las horas de ensayo y la energía que despliega en sus actuaciones son suficientes para mantenerla en forma. Además, es una firme defensora de la caminata, prefiriendo moverse por Madrid de manera activa en su día a día.
### La Importancia de la Hidratación y el Bienestar Emocional
A lo largo del día, Lolita prioriza la hidratación. Es común verla con una botella de agua, a veces con un chorrito de limón, lo que no solo cuida su piel, sino que también mantiene sus cuerdas vocales hidratadas. Este aspecto es crucial en su carrera, ya que el teatro exige una proyección de voz constante. Además, su bienestar emocional es igualmente importante. Pasar tiempo con sus hijos y nietos es una parte esencial de su rutina, ya que considera que el bienestar emocional es la base de la salud física. Para ella, una tarde de juegos con sus nietos es más revitalizante que cualquier tratamiento estético.
La cena de Lolita es un momento variable que depende de si tiene función o no. Cuando trabaja, suele optar por cenas ligeras para no comprometer su sueño. Sus platos favoritos incluyen un consomé caliente y una tortilla francesa, que son fáciles de digerir y le aportan proteínas sin pesadez. Sin embargo, cuando no tiene compromisos, se permite disfrutar de la gastronomía española, como el jamón ibérico de bellota y un buen queso curado, siempre acompañado de una copa de vino tinto. Para ella, estos pequeños placeres son innegociables, ya que entiende la vida como algo que debe disfrutarse con moderación.
Antes de dormir, Lolita sigue un estricto proceso de «desconexión». Nunca olvida su rutina de limpieza facial y siempre se toma una infusión de tila o manzanilla, lo que le ayuda a calmar el estómago y relajar su sistema nervioso después de un día lleno de adrenalina en el escenario. Este ritual asegura que su descanso sea profundo, permitiéndole comenzar el día siguiente con su energía intacta.
Lolita Flores es un ejemplo de cómo la salud y el bienestar pueden integrarse en la vida diaria. Su enfoque en la alimentación, la actividad física y el bienestar emocional no solo la mantiene en forma, sino que también le permite disfrutar de su carrera y de su familia. A través de su estilo de vida, Lolita demuestra que es posible cuidar de uno mismo mientras se persigue una carrera exitosa y se disfruta de los placeres de la vida.
