La romería de San Blas en Garrovillas de Alconétar es una de las festividades más esperadas en la provincia de Cáceres. Este año, la celebración se llevará a cabo los días 6 y 7 de febrero, y ya se han iniciado las actividades previas que llenan de vida y color al municipio. Desde el 28 de enero, los habitantes han estado participando en una serie de eventos en honor a San Blas, que culminarán con la festividad principal. La iglesia de Santa María de la Consolación ha sido el epicentro de estas actividades, donde la comunidad se ha reunido para rendir homenaje a su patrón.
La festividad comenzará oficialmente el viernes a las cuatro de la tarde con una concentración de mantones, serranos y serranas. Los vecinos, ataviados con trajes típicos, realizarán el tradicional paseo de Las Candelas, acompañado por una charanga que animará el ambiente. Este paseo se llevará a cabo desde la plaza de Colón hasta la entrada principal del pueblo, marcando el inicio de las celebraciones. Posteriormente, a las 18:30 horas, se llevará a cabo un acto organizado por el centro extremeño de Reus en el corral de comedias, seguido del traslado del santo a la iglesia de San Pedro y la tradicional minaría en la plaza de la Constitución. La jornada finalizará con un baile amenizado por el dúo Alas en el bar-cafetería ‘Al sur’.
El sábado, día grande de la festividad, comenzará con la diana floreada a las siete de la mañana. A las 11:45 horas, la actual mayordoma entregará el bastón de mando a su sucesora en la iglesia de San Pedro. La misa y la bendición de los cordones precederán a la esperada procesión que recorrerá las calles del pueblo a las 12:30 horas. La tarde estará llena de actividades, destacando la suelta de la vaca romera y el paseo de serranos y serranas a las 16:30 horas. Este último es uno de los momentos más esperados, donde la participación de hombres, mujeres y niños se hace evidente, reflejando la evolución de la tradición.
La festividad de San Blas no solo es un evento social, sino que también representa un fuerte vínculo con la identidad cultural de Garrovillas de Alconétar. La alcaldesa del pueblo, Elisabeth Martín, ha enfatizado la importancia de esta celebración como un legado que se ha transmitido de generación en generación. La cofradía de San Blas, fundada en 1592, ha sido fundamental en la preservación de esta tradición, y su actual presidente, Diego Merino, ha declarado que mantener viva esta celebración es una forma de custodiar el alma del pueblo. Para él, ver a los vecinos vestidos de serrano no es solo un espectáculo turístico, sino un símbolo de resistencia y pertenencia.
La diputada delegada del Organismo Autónomo de Recaudación y Gestión Tributaria, María Toscano Martín, también ha estado presente en la presentación de la fiesta, destacando el compromiso de las instituciones en apoyar estas celebraciones. Según sus palabras, «un pueblo se reconoce y distingue por sus tradiciones», y cuidar de ellas es esencial para mantener la cohesión social y el sentido de pertenencia entre los vecinos. La diputada ha subrayado que cuidar las tradiciones es cuidar la identidad cultural, ya que nos recuerda de dónde venimos y nos ayuda a construir un futuro sin perder lo que nos hace únicos.
La romería de San Blas es, por tanto, un evento que trasciende lo festivo. Es un momento de encuentro, de reafirmación de la identidad y de celebración de la cultura local. La participación activa de la comunidad, la vestimenta tradicional y las actividades programadas son una muestra del compromiso de los garrovillanos por mantener vivas sus raíces. En un mundo cada vez más globalizado, estas tradiciones se convierten en un refugio donde la historia y la cultura local se entrelazan, creando un sentido de pertenencia que es fundamental para la cohesión social.
La romería de San Blas no solo atrae a los habitantes de Garrovillas, sino que también invita a visitantes de otras localidades a unirse a la celebración. Este intercambio cultural enriquece la festividad y permite que más personas conozcan y aprecien las tradiciones de la región. La música, la danza y la gastronomía local se convierten en protagonistas, ofreciendo una experiencia única que resalta la riqueza cultural de Cáceres.
En resumen, la romería de San Blas en Garrovillas de Alconétar es un evento que va más allá de la celebración religiosa. Es un símbolo de la identidad cultural de la comunidad, un legado que se ha mantenido a lo largo de los siglos y que sigue siendo relevante en la actualidad. La participación activa de los vecinos y el apoyo institucional son clave para asegurar que esta tradición continúe viva, transmitiéndose de generación en generación, y que siga siendo un motivo de orgullo para todos los garrovillanos.
