La reciente tragedia ferroviaria en Adamuz, Córdoba, ha desatado un intenso debate político en el Congreso de los Diputados, donde las acusaciones y recriminaciones han volado entre los líderes de los principales partidos. Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular (PP), no escatimó en críticas hacia el Gobierno de Pedro Sánchez, a quien culpó de negligencia en la gestión de la seguridad ferroviaria. En su intervención, Feijóo hizo referencia a las 47 víctimas del accidente, incluyendo al maquinista de Gelida, y aseguró que el Gobierno se sentará en los tribunales por su responsabilidad en esta tragedia.
El discurso de Feijóo fue uno de los más contundentes que se han escuchado en el Congreso desde que asumió el liderazgo del PP. En sus primeras palabras, acusó a Sánchez de haber «jugado a la ruleta rusa con nuestra seguridad», afirmando que el accidente era «evitable» y no un evento fortuito. Esta retórica marcó un cambio en la estrategia del líder popular, quien había prometido no insultar a su oponente, pero que ahora se mostró decidido a confrontar directamente al presidente del Gobierno.
### La Gestión de la Seguridad Ferroviaria
Feijóo centró gran parte de su discurso en la gestión de la seguridad ferroviaria, criticando al Gobierno por no haber realizado un mantenimiento adecuado de las infraestructuras. Afirmó que la obligación del Ejecutivo era garantizar la correcta ejecución de las obras, algo que, según él, no se cumplió. Recordó episodios pasados en los que la falta de atención a la seguridad había llevado a situaciones críticas, como la construcción de trenes que no caben en los túneles de Cantabria.
El líder del PP también hizo hincapié en que, a pesar de la gravedad de la situación, el Gobierno no había celebrado ninguna sesión del comité general de seguridad de Adif en el año 2025, lo que consideró una falta de responsabilidad inaceptable. «Encargue a sus abogados que lo vayan mirando todo, que les va a hacer falta», le espetó a Sánchez, subrayando la gravedad de la negligencia gubernamental.
La respuesta del Gobierno no se hizo esperar. El ministro de Transportes, Óscar Puente, presente en el hemiciclo, fue objeto de las críticas de Feijóo, quien lo acusó de estar más preocupado por su imagen en redes sociales que por la seguridad de los ciudadanos. Esta acusación resonó en la bancada popular, que vitoreó cada una de las afirmaciones del líder de la oposición.
### La Reacción de Vox y Otros Partidos
Santiago Abascal, líder de Vox, también tomó la palabra en el debate, aportando su propia visión sobre la tragedia. Abascal calificó el accidente de Adamuz como un «crimen» y no simplemente como un accidente, alineándose con la dura crítica de Feijóo hacia el Gobierno. En su intervención, enfatizó la necesidad de un liderazgo que esté presente y escuche a la ciudadanía, en contraposición a lo que él considera una actitud de evasión por parte de Sánchez, quien, según Abascal, se encuentra más preocupado por los foros internacionales que por los problemas internos de España.
La retórica de Abascal se centró en la idea de que la corrupción y la mala gestión son responsables de la tragedia, y que el Gobierno debe rendir cuentas por ello. «La corrupción mata, señorías», afirmó, insistiendo en que no hay lugar para la cortesía política en un asunto tan grave. Esta declaración fue recibida con aplausos por parte de sus seguidores, quienes comparten su visión de que la tragedia de Adamuz es un reflejo de una gestión ineficaz y corrupta.
El debate no solo se limitó a los líderes de PP y Vox. Feijóo también dirigió sus críticas a los socios del Gobierno, como ERC y Sumar, cuestionando su falta de valentía para condenar la gestión del PSOE en este asunto. Se preguntó retóricamente qué habrían dicho si el accidente hubiera ocurrido bajo un Gobierno del PP, sugiriendo que la oposición sería mucho más contundente en sus críticas.
La tensión en el Congreso fue palpable, con un ambiente cargado de acusaciones y defensas. La tragedia de Adamuz ha puesto de manifiesto no solo la necesidad de una revisión exhaustiva de la seguridad ferroviaria en España, sino también las profundas divisiones políticas que existen en el país. La gestión de la crisis y la respuesta del Gobierno serán temas que continuarán siendo debatidos en los próximos días, mientras las familias de las víctimas buscan respuestas y justicia por lo ocurrido.
