La Guardia Civil ha intensificado sus esfuerzos en la investigación de la desaparición de Francisca Cadenas, una vecina de Hornachos que ha estado desaparecida desde el 9 de mayo de 2017. En un desarrollo reciente, agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) han llevado a cabo un registro en la vivienda de los hermanos que son considerados investigados en el caso. Este registro se produce casi nueve años después de que se realizara una primera inspección en la misma propiedad, aunque en esa ocasión fue de manera superficial y con el permiso de los inquilinos.
El registro actual, que se lleva a cabo con una orden judicial, se centra en el patio trasero de la vivienda, donde se encuentra un pozo. Este lugar ha despertado el interés de los investigadores, quienes han desplegado más de 50 efectivos de diversas unidades del Instituto Armado en la localidad. Entre los grupos que participan en la operación se encuentran el Equipo Central de Inspección Ocular (ECIO), los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM), el Grupo Especializado de Actividades Subacuáticas (GEAS), así como la Policía Judicial y el Servicio Cinológico y Remonta (Secir).
La familia de Francisca Cadenas está presente en el lugar, observando de cerca las acciones de los agentes. Los tres hijos de la desaparecida, junto con su esposo y otros familiares, son los únicos que pueden estar en la calle donde se lleva a cabo el registro. Diego Meneses, uno de los hijos, ha compartido que la primera vez que la Guardia Civil accedió a la vivienda de los hermanos fue de manera muy limitada, lo que ha generado inquietud en la familia y en la comunidad.
La situación ha llevado a que se establezca un cordón policial alrededor de la vivienda, impidiendo el acceso a la calle Nueva, donde se ubica la propiedad. Agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana (Usecic) están controlando el tránsito, mientras que la actividad en el exterior de la vivienda ha aumentado, con investigadores entrando y saliendo del lugar y utilizando equipo especializado para llevar a cabo su labor.
Este nuevo movimiento en la investigación se produce un día después de que los hermanos investigados se negaran a continuar con su interrogatorio en el cuartel de Zafra. Uno de ellos había declarado durante seis horas, y se esperaba que el otro también fuera interrogado. Sin embargo, sus abogados decidieron que las declaraciones se aplazaran hasta que se levante el secreto de las actuaciones, argumentando que no disponen de información esencial para garantizar su defensa.
La desaparición de Francisca Cadenas ha sido un caso que ha conmocionado a la comunidad de Hornachos. Desde su desaparición, la familia ha estado en constante búsqueda de respuestas, y la reactivación de la investigación ha renovado la esperanza de que se puedan esclarecer los hechos. La Guardia Civil ha estado trabajando incansablemente para resolver este caso, y la participación de múltiples unidades especializadas refleja la seriedad con la que se está abordando la situación.
La comunidad local ha estado siguiendo de cerca los acontecimientos, y el registro de la vivienda de los hermanos ha generado una gran expectación. Los vecinos han expresado su preocupación y apoyo a la familia de Francisca, esperando que pronto se puedan obtener respuestas sobre su paradero. La colaboración entre la Guardia Civil y la comunidad es fundamental en este tipo de investigaciones, y la presión social puede jugar un papel importante en el avance del caso.
A medida que se desarrollan los acontecimientos, la atención se centra en el patio trasero de la vivienda de los hermanos, donde se espera que los investigadores puedan encontrar pistas que conduzcan a la resolución de la desaparición de Francisca Cadenas. La familia y la comunidad continúan esperando que la verdad salga a la luz, y que se haga justicia por la mujer que ha estado ausente durante tanto tiempo. La situación sigue siendo tensa, y se espera que en los próximos días se produzcan más avances en la investigación.
