David Merino, presunto líder de la estafa FX Winning, fue detenido en Dubái tras tres años de fuga. La operación afectó a al menos 460 denunciantes en 30 países, con un daño estimado de 3.000 millones de euros. La Audiencia Nacional lo investiga por organización criminal, estafa masiva y blanqueo de capitales. Su plataforma operaba desde un coworking en Las Palmas y prometía rentabilidades irreales.
¿Quién es David Merino y cómo funcionaba FX Winning?
David Merino es un español de Gran Canaria vinculado directamente a la creación y gestión de FX Winning. La plataforma se presentaba como un broker de criptomonedas con algoritmos de trading automatizado. En realidad, no ejecutaba operaciones reales. Todo era una fachada para captar fondos mediante páginas web clonadas, llamadas engañosas y testimonios falsos.
Los inversores depositaban dinero en cuentas bancarias o billeteras controladas por la red. Luego, los fondos se desviaban a estructuras societarias opacas en Panamá, Emiratos Árabes y Estados Unidos. Merino habría retirado 370 millones de euros personales antes de desaparecer.
Inversores engañados con promesas irreales
FX Winning ofrecía retornos del 8 % mensual garantizados. Usaba marketing agresivo en redes sociales, influencers pagados y seminarios presenciales en España y Latinoamérica. Muchos afectados perdieron ahorros enteros, pensiones o hipotecas contraídas para invertir.
¿Por qué fue detenido en Dubái y no antes?
Dubái no tiene convenio de extradición con España para delitos económicos. Merino se refugió allí aprovechando su estatus de free zone resident, que le otorgaba protección legal limitada. La UCO logró su ubicación gracias a análisis de metadatos de redes sociales, rastreo de transacciones en stablecoins y colaboración con Interpol y la policía de los Emiratos.
La detención se produjo en un centro comercial, sin resistencia. No fue una operación de alto riesgo, sino el resultado de una vigilancia prolongada y coordinada entre la Unidad Central Operativa (UCO) y autoridades locales.
El papel de las estructuras societarias offshore
Merino creó al menos 17 empresas fantasma en Panamá, las Islas Vírgenes y Dubái. Estas entidades gestionaban los flujos de dinero mediante contratos de prestación de servicios falsos, facturas simuladas y transferencias en USDT y USDC. El objetivo: romper la trazabilidad y dificultar la acción judicial.
¿Qué dice Merino sobre su responsabilidad?
En un vídeo publicado en abril de 2026, Merino se declaró inocente y culpó a sus exsocios. Nombró a José Lucas Cruz Barrera como presunto testaferro y señaló que fondos fueron desviados a compras de lujo y estancias hoteleras. Sin embargo, la investigación de la Audiencia Nacional vincula directamente a Merino con las decisiones estratégicas, la firma de contratos y el control de las cuentas.
La estrategia de defensa no detiene la investigación
El juez instructor ha rechazado la versión de Merino. Las pruebas incluyen correos electrónicos firmados por él, registros de acceso a plataformas de gestión financiera y testimonios de empleados que lo identifican como único tomador de decisiones.
¿Qué implica este caso para la regulación de criptomonedas en España?
El caso FX Winning ha acelerado la aplicación del Reglamento MiCA en España. Desde junio de 2026, todas las plataformas de criptoactivos deben estar autorizadas por la CNMV y cumplir con requisitos de transparencia, segregación de fondos y auditorías externas. Además, se ha reforzado la cooperación entre la CNMV, la UCO y la Agencia Tributaria para detectar operaciones sospechosas en tiempo real.
Datos Clave
- El daño económico supera los 3.000 millones de euros, el mayor registrado en una estafa cripto en Europa.
- Se identificaron 60.000 víctimas potenciales, aunque solo 460 presentaron denuncia formal.
- Merino transfirió 10 millones de euros a cuentas en Estados Unidos para comprar joyas e inmuebles de lujo.
- La plataforma operó desde 2018 hasta su colapso en 2021, con crecimiento exponencial tras la pandemia.
- La UCO ha recuperado menos del 2 % de los fondos, principalmente por congelación de cuentas en Emiratos Árabes.
El caso FX Winning no es un aislado. Revela fallos estructurales en la supervisión de activos digitales y la facilidad con la que se explotan lagunas legales entre jurisdicciones. Su impacto económico trasciende lo financiero: ha generado una ola de desconfianza en inversores minoristas y presionado al Gobierno español a endurecer los controles sobre crypto brokers no regulados.
