El precio mayorista de la electricidad en España superó los 112 euros por MWh, un 12,5% más que el día anterior. Esto ocurre pese a la caída del gas natural en Europa y la desescalada geopolítica en el estrecho de Ormuz. La tensión entre oferta, demanda y clima explica la desconexión entre los mercados.
¿Por qué el precio de la electricidad no baja aunque el gas se abarata?
El índice TTF, referencia del gas europeo, cotiza en 41,6 euros por MWh, un 16% más que hace un año. Aunque ha caído tras retirarse la prima de guerra, sigue en niveles altos. Eso limita el efecto de rebaja en el pool eléctrico.
España cuenta con más del 45% de generación renovable, pero no es autosuficiente. El sistema sigue dependiendo de centrales de ciclo combinado cuando la demanda se dispara. Y eso ocurre justo ahora.
¿Cómo afecta la ola de calor al precio de la luz?
La ola de calor activa dos mecanismos simultáneos:
Aumento de la demanda por climatización
El uso masivo de aire acondicionado eleva la carga del sistema. En Barcelona, Málaga o Valencia, la demanda eléctrica ha subido un 12–15% respecto a la media estacional.
Reducción de la generación eólica
El calor reduce la densidad del aire, lo que disminuye la eficiencia de los aerogeneradores. En días de altas temperaturas, la producción eólica cae hasta un 25% en zonas del sur y levante.
¿Qué papel juega la regulación del mercado eléctrico?
El mercado mayorista español opera bajo el modelo MIBEL (Mercado Ibérico de Electricidad). Su precio se forma por el último tramo de oferta necesario para cubrir la demanda: el precio marginal. Aunque haya mucha energía renovable, si el último megavatio proviene de una central de gas, ese costo fija el precio para toda la hora.
Además, la revisión del sistema de peajes en 2025 ha incrementado los costes de red y ajuste. Estos no están vinculados al gas, pero sí al precio final que pagan los consumidores.
¿Cuál es el impacto económico real para los hogares y empresas?
- Las tarifas reguladas (PVPC) reflejan directamente el precio mayorista. Un pico de 112 €/MWh implica un recibo un 18–22% más alto que en mayo.
- Las pymes con contratos indexados ya notan incrementos del 10–14% mensual en sus facturas.
- El Banco de España advierte que la electricidad podría aportar hasta 0,4 puntos porcentuales al IPC anual si las olas de calor se prolongan.
Datos Clave
- El precio mayorista superó los 112 €/MWh, su nivel más alto desde marzo.
- El índice TTF cotiza en 41,6 €/MWh, un 16% más que en 2025.
- La producción eólica cayó hasta un 25% en zonas afectadas por calor extremo.
- La demanda eléctrica subió un 12–15% en ciudades con alerta roja de la AEMET.
- El modelo MIBEL fija precios por el tramo marginal, no por la media de costes.
El contexto actual muestra una paradoja: estabilidad geopolítica no garantiza estabilidad energética. La transición energética exige más que capacidad renovable. Requiere flexibilidad, almacenamiento y gestión activa de la demanda. Sin ellos, cada ola de calor seguirá disparando el recibo. El marco legal actual —basado en el Real Decreto 17/2021 y la Ley del Cambio Climático— impulsa la inversión en renovables, pero no resuelve las brechas de intermitencia ni de red. La economía española paga esa brecha, hoy, en euros por kilovatio hora.
