Donald Trump y Mohammed bin Salman han sellado un acuerdo nuclear civil de 30 años que permite a Arabia Saudí desarrollar capacidades de enriquecimiento de uranio, con apoyo tecnológico y financiero de empresas estadounidenses. El pacto responde a la escalada regional tras los ataques hutíes y la ofensiva estadounidense contra Irán. Su anuncio formal está previsto en las próximas 72 horas.
¿Qué contiene el acuerdo nuclear entre EEUU y Arabia Saudí?
El acuerdo establece una cooperación técnica y comercial para construir una planta de enriquecimiento de uranio en territorio saudí. Su construcción depende de un estudio conjunto que evaluará la viabilidad técnica, energética y de seguridad. Si se aprueba, empresas como Westinghouse o BWX Technologies liderarían la infraestructura.
La cláusula de 30 años garantiza estabilidad regulatoria y acceso continuo a tecnología de ciclo de combustible nuclear. No incluye transferencia de tecnología sensible para armas, pero sí permite acumular experiencia en enriquecimiento de uranio hasta el 20 %, umbral cercano al necesario para armas (90 %).
¿Por qué se considera un giro estratégico?
Este pacto rompe con décadas de política estadounidense que exigía a socios regionales renunciar al enriquecimiento como condición para cooperación nuclear. Arabia Saudí ya había firmado acuerdos con Francia y Corea del Sur, pero este es el primero con EEUU que abre la puerta explícita al enriquecimiento.
¿Qué riesgos geopolíticos plantea el acuerdo?
La oposición cruzada es inmediata y contundente. Senadores republicanos y demócratas han advertido que el acuerdo podría desencadenar una carrera armamentística nuclear en el Golfo. Israel ha calificado la medida como una «amenaza existencial». Funcionarios del Mossad señalan que Riad ya posee infraestructura dual —como centros de investigación en centrífugas avanzadas— que facilitaría una conversión rápida al uso militar.
Además, Irán ha respondido con una declaración formal ante la AIEA, denunciando el pacto como una violación del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). Expertos de la Universidad de Tel Aviv advierten que el acuerdo podría erosionar la credibilidad del régimen de no proliferación global.
¿Cómo afecta a la estabilidad regional?
El acuerdo se inscribe en una estrategia de contención de Irán que ya incluye sanciones masivas, despliegue naval en el Golfo y apoyo logístico a fuerzas saudíes. Pero también intensifica la percepción de que EEUU está normalizando capacidades nucleares en actores no signatarios del TNP. Esto debilita el argumento moral para presionar a Irán o Corea del Norte.
¿Qué marco legal regula la cooperación nuclear con Arabia Saudí?
El acuerdo se basa en la Ley de Energía Atómica de 1954, que permite acuerdos de cooperación civil con países que cumplan con los estándares de la AIEA. Sin embargo, no requiere aprobación del Congreso: basta con notificarlo 90 días antes de su entrada en vigor. Esa cláusula ha generado críticas por falta de transparencia y control democrático.
El gobierno estadounidense afirma que incluirá salvaguardias de inspección continua y monitoreo remoto de instalaciones. Pero no se ha publicado el texto completo del acuerdo ni los protocolos de verificación.
¿Qué dice la industria nuclear estadounidense?
El sector ve el pacto como una oportunidad de reindustrialización nuclear. Se estima que generará más de 12.000 millones de dólares en contratos para empresas norteamericanas entre 2026 y 2035. También impulsaría la exportación de reactores de pequeño tamaño (SMR) y tecnologías de gestión de residuos.
¿Qué impacto económico tiene para Arabia Saudí?
Riad busca diversificar su matriz energética y reducir su dependencia del petróleo. El plan nuclear forma parte de Vision 2030, con una meta de generar el 15 % de su electricidad mediante energía nuclear para 2040. La planta de enriquecimiento no solo abastecería sus propios reactores, sino que podría convertirse en un hub regional de suministro de combustible.
Datos Clave
- El acuerdo tiene una vigencia de 30 años, con revisión técnica cada 5 años.
- Requiere un estudio conjunto previo para decidir la construcción de la planta de enriquecimiento de uranio.
- No necesita aprobación del Congreso de EEUU, solo notificación previa.
- Arabia Saudí ya ha invertido más de 2.000 millones de dólares en infraestructura nuclear dual.
- El pacto podría desencadenar réplicas similares con Egipto, Turquía y los Emiratos Árabes Unidos.
El acuerdo refleja una redefinición de la política nuclear estadounidense bajo presión geopolítica. Su éxito dependerá de la transparencia en las salvaguardias, la coherencia con el Tratado de No Proliferación Nuclear y la capacidad de contener respuestas regionales que puedan desestabilizar aún más el Golfo Pérsico.
