La delimitación de la frontera en el Atlántico entre Canarias y Marruecos ya no es solo un asunto jurídico. Es una prioridad estratégica para la seguridad energética, la soberanía de materias primas críticas y la competitividad económica de la Unión Europea. El informe de la Cátedra Juan Miguel Sanjuán advierte que, sin un acuerdo claro antes de 2030, la UE podría perder influencia en una zona clave del Atlántico oriental.
¿Por qué la frontera en el Atlántico ya no es solo un tema de derecho marítimo?
La zona de solapamiento entre las zonas económicas exclusivas (ZEE) de España y Marruecos no es un vacío legal. Es un espacio de alta competencia. La proximidad geográfica —menos de 60 millas náuticas entre Lanzarote y el continente africano— impide que ambas partes ejerzan derechos plenos bajo la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS).
Esto obliga a un acuerdo bilateral. Pero el retraso en su negociación ya genera efectos reales: incertidumbre regulatoria, inversión paralizada y riesgos para la gestión sostenible de recursos.
El cambio de paradigma: de la pesca a las materias primas críticas
Hasta hace poco, el conflicto giraba en torno a la actividad pesquera y a expectativas sobre hidrocarburos. Hoy, el foco se ha desplazado a los fondos marinos del Monte Tropic y la Provincia de los Montes Submarinos Canarios.
Allí se han identificado depósitos de cobalto, manganeso, níquel y tierras raras. Estos minerales son esenciales para baterías, turbinas eólicas y electrónica avanzada.
¿Cómo afecta esta delimitación a la estrategia energética de la UE?
La transición energética europea depende de suministros estables de materias primas críticas. Canarias está situada sobre una de las áreas con mayor potencial de extracción submarina del Atlántico. Sin una frontera definida, la UE carece de marco legal para financiar proyectos de exploración o asociarse con operadores locales.
Además, la ausencia de acuerdos frena la instalación de infraestructuras clave: cables submarinos de energía renovable, parques eólicos flotantes y centros de almacenamiento de hidrógeno verde.
La seguridad marítima se vuelve transversal
Una frontera indefinida debilita la coordinación en vigilancia, lucha contra la pesca ilegal y respuesta a derrames. La Guardia Civil y la Armada española comparten patrullas con Marruecos, pero sin límites claros, la atribución de responsabilidades se vuelve opaca.
¿Qué marco legal regula la delimitación entre Canarias y Marruecos?
El único marco vinculante es la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS). España y Marruecos son partes contratantes. Pero UNCLOS no resuelve automáticamente los casos de solapamiento: exige negociación de buena fe.
España mantiene como criterio la equidistancia, mientras Marruecos defiende una línea basada en la continuidad geológica del continente. Ambas posturas son técnicamente válidas, pero su divergencia prolonga el estancamiento.
El rol de la Unión Europea: más allá de la mediación
La UE no es parte directa en la negociación, pero sí tiene competencias en política comercial, pesca y transición energética. Bruselas ya ha incluido la región en su estrategia atlántica y en el plan de acción para materias primas. Sin embargo, carece de mandato para imponer soluciones.
¿Cuál es el impacto económico real del retraso?
El estancamiento no es neutro. Según la Cátedra Juan Miguel Sanjuán, el valor potencial de los recursos identificados supera los 12.000 millones de euros. Cada año de demora implica:
- Pérdida de inversión extranjera directa en tecnologías de extracción submarina.
- Dificultad para acceder a fondos europeos del programa Horizon Europe o del Fondo de Transición Justa.
- Desincentivo para la creación de clusters tecnológicos en Canarias.
- Vulnerabilidad frente a actores no europeos que ya exploran alianzas con Marruecos.
Datos Clave
- La distancia entre Lanzarote y la costa marroquí es menos de 60 millas náuticas, muy por debajo del umbral de 200 millas para una ZEE completa.
- La zona de solapamiento abarca más de 180.000 km², comparable al territorio de Grecia.
- El Monte Tropic y la Provincia de los Montes Submarinos Canarios concentran el 73 % de los yacimientos de materias primas críticas identificados en aguas atlánticas del sur de Europa.
- La UE importa el 98 % de sus tierras raras desde terceros países: una frontera definida en el Atlántico podría reducir esa dependencia en un 12–15 % para 2040.
- Marruecos ya ha firmado acuerdos de cooperación marítima con China y Corea del Sur, centrados en exploración submarina.
La delimitación marítima entre Canarias y Marruecos ya no es una cuestión técnica. Es una palanca para la soberanía tecnológica, la seguridad energética y la cohesión territorial de la UE. Su resolución no puede esperar a 2050: los mercados, los recursos y los riesgos operan en tiempo real.
