La Guardia Civil ha iniciado una operación en Barcelona contra una estructura vinculada a Hezbolá, un grupo considerado terrorista y cercano al régimen iraní. Esta acción se lleva a cabo bajo la supervisión de la Audiencia Nacional y está dirigida por el magistrado Francisco de Jorge. La investigación se centra en ciudadanos libaneses y busca desarticular una red que podría estar involucrada en actividades terroristas en Europa.
La operación, que se desarrolla este martes, incluye la detención de varios individuos y la realización de registros en diferentes ubicaciones. Según fuentes de la investigación, el Servicio de Información del Instituto Armado ha estado trabajando en este caso, que ha cobrado relevancia en el contexto de la creciente tensión en Oriente Medio.
En 2024, la Guardia Civil ya había desarticulado un grupo logístico de Hezbolá en Cataluña, que se acusó de haber construido más de mil drones para el grupo chií. Esta red había adquirido componentes en diversas empresas españolas y de otros países europeos, lo que pone de manifiesto la complejidad y el alcance de las operaciones de Hezbolá en el continente.
La vigilancia sobre Hezbolá y otras organizaciones similares ha aumentado en Europa, especialmente tras la escalada de conflictos en Oriente Medio. Las autoridades han intensificado sus esfuerzos para prevenir posibles ataques y desmantelar redes que puedan estar operando en el territorio europeo. La Guardia Civil ha estado alerta ante la compra de materiales que podrían ser utilizados para la fabricación de drones kamikaze, conocidos como UAVs (Unmanned Air Vehicles).
Este tipo de operaciones antiterroristas son parte de un esfuerzo más amplio para garantizar la seguridad en España y en Europa, donde la amenaza del terrorismo sigue siendo una preocupación constante. La colaboración entre diferentes cuerpos de seguridad y la coordinación con la Fiscalía son fundamentales para el éxito de estas investigaciones.
La situación actual en Oriente Medio, marcada por conflictos y tensiones políticas, ha llevado a un aumento en la actividad de grupos como Hezbolá. Las autoridades españolas están comprometidas en la lucha contra el terrorismo y en la protección de la seguridad nacional, lo que incluye la identificación y neutralización de amenazas potenciales.
La Guardia Civil, a través de su Servicio de Información, ha estado trabajando en la recopilación de datos y en el seguimiento de actividades sospechosas que puedan estar relacionadas con el terrorismo. La operación en Barcelona es un claro ejemplo de esta labor, que busca no solo desarticular redes existentes, sino también prevenir futuros ataques.
Los ciudadanos deben estar informados sobre la importancia de la seguridad y la vigilancia en sus comunidades. La colaboración entre la población y las fuerzas de seguridad es esencial para detectar actividades sospechosas y contribuir a la seguridad colectiva. La Guardia Civil ha instado a la ciudadanía a reportar cualquier actividad que pueda parecer inusual o peligrosa.
En resumen, la operación contra Hezbolá en Barcelona es un reflejo del compromiso de las autoridades españolas en la lucha contra el terrorismo. A medida que la situación en Oriente Medio evoluciona, es probable que se intensifiquen las acciones de vigilancia y prevención en Europa, con el objetivo de garantizar la seguridad de todos los ciudadanos.