La secretaria general del Partido Popular (PP), Cuca Gamarra, ha expresado su descontento con la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez en relación al reparto de menores migrantes en España. En una reciente entrevista, Gamarra calificó la actuación del Ejecutivo como «hipocresía», argumentando que la propuesta presentada es solo un «parche» ante una crisis migratoria que requiere una solución más integral.
Gamarra ha señalado que el Gobierno no está cumpliendo con su obligación de atender adecuadamente a los menores migrantes, quienes, según ella, han sido dejados «abandonados». Además, criticó que el decreto que se votará en el Congreso excluye a dos comunidades autónomas, lo que considera un requisito político para obtener apoyos. Esta situación, según la dirigente del PP, «rompe la igualdad en España» y no aborda de manera efectiva los problemas subyacentes de la inmigración irregular.
En su intervención, Gamarra enfatizó que la falta de una política de control de fronteras y de una estrategia integral para gestionar la inmigración irregular solo perpetúa el problema. «Lo único que se está poniendo encima de la mesa es un parche para seguir incrementando y fomentando un efecto llamada», afirmó. La secretaria general del PP instó al Gobierno a dejar de «mirar hacia otro lado» y a implementar políticas migratorias que incluyan un control efectivo de las fronteras para evitar que más menores arriesguen sus vidas en el intento de llegar a las costas españolas.
En cuanto a la postura de las comunidades autónomas gobernadas por el PP respecto al reparto de menores, Gamarra aseguró que estas cumplirán con la ley, pero también utilizarán los recursos legales disponibles para defender la igualdad y expresar su descontento con la situación actual. «Son gente seria y cumplirán la ley, pero también están desbordados», agregó.
La crítica de Gamarra se enmarca en un contexto más amplio de tensiones políticas en España, donde la gestión de la inmigración ha sido un tema candente. La secretaria general del PP no dudó en señalar que los ministros del Gobierno parecen más preocupados por mantener sus posiciones que por resolver los problemas reales que enfrenta el país. Esta percepción de inacción y falta de compromiso por parte del Ejecutivo ha llevado a un aumento en la presión sobre el Gobierno para que adopte medidas más efectivas y responsables en la gestión de la crisis migratoria.
El debate sobre la inmigración y la atención a los menores no acompañados es un tema que ha generado diversas opiniones y posturas en el ámbito político español. La situación actual plantea interrogantes sobre cómo se pueden equilibrar las necesidades de protección de los menores con la necesidad de establecer un control efectivo de la inmigración. Las críticas del PP reflejan una preocupación más amplia sobre la capacidad del Gobierno para manejar esta crisis de manera adecuada y humana.
En este contexto, el Gobierno se enfrenta a la presión no solo de la oposición, sino también de la sociedad civil, que exige respuestas y soluciones efectivas para proteger a los menores migrantes y garantizar su bienestar. La situación es compleja y requiere un enfoque que contemple tanto la seguridad en las fronteras como la protección de los derechos de los menores, un equilibrio que hasta ahora parece difícil de alcanzar en el debate político actual.