La reciente victoria del Granollers sobre el FC Barcelona en el Palau, un recinto que había sido un fortín para el equipo azulgrana durante siete años, ha marcado un hito en la Liga Plenitude de balonmano. Este triunfo, que se produjo el 5 de abril de 2025, no solo es significativo por la derrota del gigante del balonmano español, sino también por el papel destacado de Pablo Urdangarin, un jugador que ha comenzado a forjar su propia identidad en el deporte.
El Granollers, conocido por su tenacidad y habilidad, logró una victoria histórica al vencer al Barcelona por 31-30. Este resultado es especialmente notable, ya que la última vez que el Barcelona había perdido en su casa en la liga fue en abril de 2018. Desde entonces, el equipo había mantenido una racha imbatible, lo que hacía que la victoria del Granollers fuera aún más impresionante.
Pablo Urdangarin, sobrino del Rey Felipe VI y canterano del Barcelona, se ha convertido en una figura clave en este triunfo. Con seis goles y cinco asistencias en el partido, su rendimiento fue fundamental para llevar a su equipo a la victoria. Urdangarin ha estado en el centro de atención no solo por su apellido, sino por su creciente habilidad en la cancha, lo que le ha permitido destacar en un equipo que ha tenido que superar la sombra de su legado familiar.
El joven jugador ha compartido que su padre, Iñaki Urdangarin, quien es una leyenda del balonmano, ha sido una fuente de apoyo emocional. «Me ayuda mucho. Considero a mi padre casi como un psicólogo. Cuando hablo con él, me relaja y me acuerdo de todo lo que debo pensar antes de salir a la pista», comentó Urdangarin. Esta conexión familiar parece haberle proporcionado la confianza necesaria para brillar en momentos críticos.
La victoria del Granollers no solo es un triunfo en términos de puntos, sino que también representa un cambio en la narrativa del balonmano español. La derrota del Barcelona, un equipo que ha dominado el deporte durante años, abre la puerta a nuevas posibilidades y desafíos para otros equipos en la liga. El Granollers, con su victoria, se posiciona como un contendiente serio, y su éxito podría inspirar a otros equipos a aspirar a lo que antes parecía inalcanzable.
Urdangarin ha demostrado que, a pesar de la presión que puede venir con su apellido, está decidido a forjar su propio camino en el balonmano. En una entrevista, expresó su deseo de ser visto como un jugador por derecho propio, en lugar de ser definido únicamente por su linaje. «No me gusta que me vean como una persona diferente a lo que soy. Todo el mundo sabe que soy un tipo normal y espero caer bien», afirmó.
El partido en el Palau fue un espectáculo emocionante, con un ambiente electrizante que se intensificó a medida que el Granollers se acercaba a la victoria. La afición del Granollers, que había viajado para apoyar a su equipo, estalló en júbilo al final del encuentro, celebrando una victoria que quedará grabada en la historia del balonmano. La actuación de Urdangarin, que incluyó un gol decisivo en los momentos finales, fue la guinda del pastel en una jornada memorable.
El impacto de esta victoria se sentirá más allá de los puntos en la tabla. Para el Granollers, es un testimonio de su crecimiento y determinación, mientras que para Urdangarin, es un paso significativo hacia la consolidación de su carrera. Con su madre, la infanta Cristina, en la grada, el joven jugador ha demostrado que puede manejar la presión y las expectativas que vienen con su apellido, mientras continúa desarrollando su propio estilo de juego.
La victoria del Granollers en el Palau es un recordatorio de que en el deporte, cualquier cosa es posible. Con jugadores como Pablo Urdangarin liderando el camino, el futuro del balonmano en España parece más emocionante que nunca. La historia de este partido será recordada no solo por la derrota del Barcelona, sino por el surgimiento de una nueva estrella en el firmamento del balonmano español.