El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, José Manuel Albares, ha reafirmado el compromiso del país con las métricas de gasto en defensa establecidas por la OTAN, en un contexto donde la lucha contra el terrorismo se ha convertido en un tema central de discusión. Durante su llegada a una reunión de ministros de Exteriores de la OTAN en Bruselas, Albares enfatizó que España no está solicitando cambios en las métricas de gasto militar, a pesar de la creciente presión para alcanzar el objetivo del 2% del PIB en defensa antes de la cumbre de líderes de la OTAN que se celebrará en junio en La Haya.
El ministro subrayó que el compromiso de España con el gasto en defensa es claro y explícito, y que el país está trabajando para cumplir con este objetivo sin ambigüedades. «No hay en estos momentos ninguna solicitud por parte de España ni nadie lo plantea», afirmó, añadiendo que el país se rige por las métricas conocidas y que el compromiso adquirido con el 2% es firme.
En este sentido, Albares también destacó que el terrorismo es una de las amenazas más significativas a la seguridad, un punto que está reflejado en el concepto estratégico de la OTAN. Al referirse a la situación en el Sahel, el ministro advirtió que el terrorismo sigue siendo una amenaza latente que puede afectar a varios países europeos, lo que refuerza la necesidad de un enfoque coordinado en la defensa.
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, también se pronunció sobre el tema, afirmando que la organización tiene una definición clara de lo que constituye el gasto en defensa y que no se prevén cambios en este sentido. Rutte enfatizó que la OTAN es estricta en su definición de gasto militar y que cualquier intento de negociar este concepto no será aceptado.
La guía pública de la OTAN establece que un componente esencial de los gastos de defensa incluye los pagos a las Fuerzas Armadas, que deben ser financiados a través del presupuesto del Ministerio de Defensa. Además, se contempla la posibilidad de incluir partidas de otras fuerzas pertenecientes al Ministerio del Interior, siempre que estas fuerzas estén entrenadas y equipadas para operar bajo autoridad militar.
En este contexto, el Gobierno español está evaluando la inclusión de partidas dedicadas a la lucha antiterrorista y la defensa de las fronteras en el cálculo del gasto militar que se reporta a la OTAN. Fuentes aliadas han indicado que, si se consideran estos aspectos, España podría cumplir con los requisitos necesarios para alcanzar el objetivo del 2% antes de la cumbre de La Haya.
El debate sobre el gasto en defensa y la lucha contra el terrorismo se ha intensificado en los últimos años, especialmente a raíz de los conflictos en diversas regiones del mundo y el aumento de las amenazas a la seguridad. La OTAN ha instado a sus miembros a aumentar sus inversiones en defensa, lo que ha llevado a muchos países a revisar sus presupuestos y estrategias militares.
La situación actual también refleja un cambio en la percepción de la seguridad global, donde el terrorismo y las amenazas asimétricas han cobrado protagonismo. En este sentido, la colaboración entre los países aliados se vuelve crucial para abordar estos desafíos de manera efectiva.
A medida que se acerca la cumbre de líderes de la OTAN, se espera que los ministros de Exteriores continúen discutiendo no solo el gasto en defensa, sino también cómo abordar de manera integral las amenazas emergentes, incluyendo el terrorismo. La posición de España en este debate será fundamental, ya que el país busca consolidar su papel dentro de la alianza y contribuir a la seguridad colectiva de sus aliados.
En resumen, el compromiso de España con el gasto en defensa y la lucha contra el terrorismo refleja una postura proactiva en un contexto de creciente incertidumbre global. A medida que se desarrollan las discusiones en la OTAN, será interesante observar cómo se concretan estos compromisos y qué medidas se implementan para fortalecer la seguridad en Europa y más allá.