La oficina del Inspector General del Pentágono ha iniciado una investigación sobre el uso de la aplicación de mensajería Signal por parte del Secretario de Defensa, Pete Hegseth. Esta indagación surge tras la revelación de que Hegseth utilizó esta plataforma para coordinar ataques aéreos estadounidenses en Yemen, un asunto de alta sensibilidad. El incidente ocurrió el 15 de marzo y ha generado preocupación sobre la seguridad de la información compartida en un entorno no clasificado.
En un memorando dirigido a Hegseth, el Inspector General, Steven Stebbins, indicó que la investigación se centrará en determinar si el uso de Signal cumplió con las políticas del Departamento de Defensa. Además, se evaluará si la información discutida en el chat debería haber sido clasificada, dado que incluía detalles sobre los horarios de los ataques y objetivos que son considerados secretos.
La controversia se intensificó cuando se supo que el editor jefe de la revista ‘The Atlantic’, Jeffrey Goldberg, fue incluido en el chat por error, lo que llevó a la divulgación de los detalles de la conversación. Hegseth ha defendido su uso de la aplicación, afirmando que no se compartió información clasificada, aunque los detalles sobre los ataques aéreos son considerados de alta confidencialidad.
La investigación se llevará a cabo en Washington D.C. y en la sede del Comando Central de EE.UU. en Tampa, Florida. Stebbins ha solicitado que se designen dos puntos de contacto para facilitar la evaluación en un plazo de cinco días. Esta revisión se produce en un contexto en el que tanto republicanos como demócratas del Comité de Servicios Armados del Senado habían solicitado previamente una investigación sobre el uso de aplicaciones de mensajería comercial para asuntos oficiales.
El uso de aplicaciones de mensajería no clasificadas por parte de funcionarios del gobierno ha sido un tema de debate en los últimos años, especialmente en relación con la seguridad nacional. La preocupación radica en que estas plataformas pueden no ofrecer el mismo nivel de protección que los sistemas de comunicación clasificados, lo que podría poner en riesgo información sensible.
La situación también plantea preguntas sobre la formación y las directrices que se proporcionan a los funcionarios del gobierno en el uso de tecnología moderna para la comunicación. A medida que las aplicaciones de mensajería se vuelven más comunes en la vida diaria, es crucial que los funcionarios comprendan las implicaciones de su uso en el contexto de la seguridad nacional.
La investigación del Pentágono se suma a una serie de escrutinios sobre la gestión de la información en la era digital. Con el aumento de la dependencia de la tecnología para la comunicación, los riesgos asociados con el uso de plataformas no seguras se vuelven más evidentes. La capacidad de los funcionarios para manejar información sensible de manera adecuada es esencial para mantener la seguridad y la integridad de las operaciones militares y gubernamentales.
En resumen, la apertura de esta investigación refleja la creciente preocupación por la seguridad de la información en el gobierno de EE.UU. y la necesidad de establecer protocolos claros para el uso de tecnología en la comunicación oficial. A medida que la indagación avanza, se espera que se tomen medidas para garantizar que se sigan las políticas adecuadas y se protejan los intereses nacionales.