La deuda pública en España ha sido un tema de gran relevancia en los últimos años, especialmente en el contexto de la recuperación económica tras la pandemia. Según los datos recientes del Banco de España, la deuda de las administraciones públicas cerró el año 2024 en 1,621 billones de euros, lo que representa un incremento del 2,9% en comparación con el año anterior. Sin embargo, este aumento se traduce en una disminución de la ratio de deuda respecto al Producto Interno Bruto (PIB), que se sitúa en el 101,8%, es decir, 3,3 puntos menos que en 2023.
El Gobierno había estimado que la deuda alcanzaría el 102,5% del PIB en 2024, por lo que el resultado final es una buena noticia en términos de gestión fiscal. A largo plazo, las proyecciones del Ejecutivo apuntan a una reducción de la deuda al 98,4% en 2027, al 90,6% en 2031 y al 76,8% en 2041. Sin embargo, no se ha especificado cuándo se logrará reducir la deuda por debajo del umbral del 60% del PIB, que es considerado prudente por las autoridades europeas.
A pesar de la disminución en términos porcentuales, la deuda pública ha crecido en términos absolutos, aumentando en 45.224 millones de euros en el último año. Este crecimiento ha llevado a que la deuda total supere los 1,6 billones de euros, acercándose a los niveles máximos históricos alcanzados en el tercer trimestre de 2024.
En cuanto a la composición de la deuda, la Administración Central ha visto un aumento en su saldo, alcanzando 1,489 billones de euros, lo que representa el 93,6% del PIB, una mejora respecto al 95,8% registrado en 2023. Por otro lado, la deuda de la Seguridad Social se ha situado en 126.173 millones de euros, equivalente al 7,9% del PIB, lo que refleja un crecimiento interanual del 8,6%. Este aumento se debe en gran parte a los préstamos del Estado a la Tesorería General de la Seguridad Social para cubrir su déficit presupuestario.
Las Corporaciones Locales, por su parte, han reducido su deuda a 22.848 millones de euros, representando un 1,4% del PIB, lo que es una mejora respecto al 1,6% del año anterior. En el caso de las comunidades autónomas, la deuda ha crecido hasta los 335.977 millones de euros, lo que equivale al 21,1% del PIB, aunque sigue siendo inferior al 21,7% registrado en 2023.
Entre las comunidades autónomas, Cataluña, la Comunidad Valenciana, Andalucía y Madrid son las que concentran la mayor parte de la deuda autonómica. En términos absolutos, Cataluña lidera con 89.035 millones de euros, seguida por la Comunidad Valenciana con 60.332 millones y Andalucía con 40.529 millones. Sin embargo, en relación al PIB, la Comunidad Valenciana se destaca como la más endeudada, con un 40,7%, seguida por la Región de Murcia y Cataluña.
En el ámbito municipal, los ayuntamientos de más de 300.000 habitantes han acumulado una deuda de 5.374 millones de euros, con Madrid y Barcelona a la cabeza. Madrid tiene una deuda de 1.943 millones de euros, mientras que Barcelona le sigue con 1.390 millones. Esta situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de las finanzas locales y la capacidad de estos gobiernos para gestionar su deuda en el futuro.
La evolución de la deuda pública en España es un reflejo de la complejidad de la situación económica del país. A pesar de los esfuerzos por reducir la ratio de deuda respecto al PIB, el aumento en términos absolutos plantea desafíos significativos. La gestión de la deuda será crucial en los próximos años, especialmente en un contexto de incertidumbre económica global y presiones fiscales internas. Las decisiones que se tomen en este ámbito tendrán un impacto directo en la capacidad del país para invertir en servicios públicos y fomentar el crecimiento económico sostenible.