La reciente comparecencia de Eva Loza ante los medios de comunicación ha captado la atención de la opinión pública, especialmente en el contexto de su renuncia al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). La concejala, que se presentó en el Pleno municipal de Logroño, expresó su dolor y desilusión con la dirección del partido, afirmando que no es ella quien ha dejado al PSOE, sino que es el PSOE quien la ha abandonado a ella.
La jornada comenzó con una atmósfera tensa, ya que la edil llegó al salón de plenos sola y visiblemente afectada. A pesar de su estado emocional, Loza se mostró decidida a compartir su perspectiva sobre los motivos que la llevaron a tomar esta difícil decisión. Aunque no aclaró si entregará su acta de concejala, sí dejó claro que su renuncia no está relacionada con su salud, sino con una serie de factores que han ido acumulándose a lo largo del tiempo.
En su discurso, Loza denunció la presión que ha sentido desde el partido, especialmente por parte del portavoz municipal, Luis Alonso, quien le había exigido públicamente su renuncia. La concejala se sintió ofendida por la falta de respeto hacia su persona y su trayectoria, argumentando que no se le ha dado el tiempo necesario para reflexionar sobre su situación. «A mí se me ha pedido públicamente el acta como a José Luis Ábalos, cuando este ha sido expulsado del partido por presuntos delitos, mientras que a mí no se me dan ni 24 horas de reflexión; es una falta de respeto a Eva Loza como persona», declaró.
Loza también hizo hincapié en que su decisión no se debe únicamente a la amnistía o a la política del presidente Pedro Sánchez, aunque reconoció que estos elementos han influido en su postura. La concejala describió la situación dentro del grupo municipal como «insostenible» y lamentó la falta de resistencia a ciertas políticas que ha observado en las filas socialistas. «Esto no es un juego para mí, yo actúo desde mis principios que me llevaban gritando en las entrañas desde hace tiempo», afirmó.
Durante su intervención, Loza reflexionó sobre su papel dentro del PSOE, cuestionándose qué lugar ocupa en un partido que siente que ha cambiado drásticamente. «Yo no siento que estoy abandonando el Partido Socialista, yo siento que el Partido Socialista me ha abandonado a mí; y a muchos militantes y a muchos votantes», expresó con evidente emoción. Esta declaración resuena con el descontento que muchos simpatizantes del partido han manifestado en los últimos años, especialmente en relación con la dirección que ha tomado la formación.
La concejala también se mostró decepcionada con la falta de respuesta de la dirección del partido a sus intentos de diálogo. A pesar de haber intentado contactar con el secretario general del PSOE, Javier García, para discutir su situación, no recibió la atención que esperaba. «Estoy sola y no tengo estrategia», confesó, mientras sostenía una foto de su hija, que representa su única motivación en este momento de incertidumbre.
En un momento particularmente emotivo, Loza recordó su relación con Luis Alonso, a quien consideraba un amigo. Su decepción por la actitud de Alonso, quien le exigió la renuncia, fue palpable. «Creo que le han obligado a hacer eso», comentó, dejando entrever que la presión interna dentro del partido ha afectado no solo su carrera, sino también sus relaciones personales.
La situación de Eva Loza es un reflejo de las tensiones internas que enfrenta el PSOE en la actualidad. Su renuncia plantea preguntas sobre el futuro del partido y la dirección que tomará en los próximos meses. La concejala ha dejado claro que su compromiso con sus principios es más fuerte que su lealtad a una organización que siente que ya no representa sus valores. En un contexto político cada vez más polarizado, la historia de Loza podría ser solo una de muchas que surjan a medida que los miembros del partido evalúan su lugar en un entorno cambiante y desafiante.