Un tribunal de París ha dictado sentencia contra Marine Le Pen, líder del partido Agrupación Nacional (AN), y otros ocho ex eurodiputados de su formación, por malversación de fondos públicos. La condena se enmarca en un caso que ha sacudido la política francesa, relacionado con el uso indebido de fondos destinados a asistentes parlamentarios, lo que ha llevado a la inhabilitación de Le Pen para ocupar cargos públicos durante cinco años.
La sentencia, emitida el 31 de marzo de 2025, establece que Le Pen deberá cumplir cuatro años de prisión, de los cuales dos son efectivos y los otros dos bajo libertad vigilada. Además, se le impone una multa de 100.000 euros y la inhabilitación para presentarse a las elecciones de 2027. Esta decisión ha sido defendida por la presidenta del tribunal, Bénédicte de Perthuis, quien argumentó que era una medida necesaria para mantener la integridad del sistema político.
El caso se centra en la malversación de aproximadamente 2,9 millones de euros de la Unión Europea, que se habrían desviado a través de contratos ficticios para pagar a trabajadores del partido, en lugar de a los asistentes parlamentarios que debían recibir esos fondos. La juez destacó que la malversación se llevó a cabo durante más de once años y que existía un sistema organizado dentro del partido que Le Pen adoptó tras la muerte de su padre, Jean-Marie Le Pen.
Entre los condenados se encuentra Louis Aliot, alcalde de Perpiñán y vicepresidente de AN, quien recibió una pena de seis meses de prisión y una multa de 18.000 euros, aunque su inhabilitación no se aplicará de inmediato para no afectar la voluntad de los electores que lo votaron. En total, veintitrés personas han sido condenadas en este caso, con penas que oscilan entre seis meses y cuatro años de cárcel.
La reacción de Le Pen ante la sentencia fue de desdén, abandonando la sala antes de que se completara la lectura de su condena. Su partido, Agrupación Nacional, ha manifestado que apelará la decisión, argumentando que se trata de un ataque a la democracia francesa. Jordan Bardella, actual presidente del partido y considerado su sucesor, ha declarado que no es Le Pen quien ha sido condenada injustamente, sino que es la democracia la que está siendo atacada.
Este caso ha generado un amplio debate en Francia sobre la corrupción en la política y el uso de fondos públicos. La sentencia ha sido vista como un hito en la lucha contra la malversación, aunque también ha suscitado críticas sobre la politización del sistema judicial. La juez de Perthuis dejó claro que la cuestión no era si los acusados estaban involucrados en la política, sino si habían cumplido con los contratos establecidos.
La condena de Le Pen podría tener repercusiones significativas en su carrera política y en el futuro de Agrupación Nacional. Aunque su partido ha mantenido una base de apoyo sólida, la inhabilitación podría debilitar su posición en las próximas elecciones. Sin embargo, Bardella ha asegurado que el partido tiene un liderazgo fuerte y que están preparados para continuar sin Le Pen si es necesario.
Este caso también ha puesto de relieve la creciente preocupación sobre la corrupción en la política europea, especialmente en el contexto de la ultraderecha. La condena de Le Pen podría influir en la percepción pública de su partido y en la confianza en las instituciones democráticas en Francia. A medida que se desarrollan los acontecimientos, será crucial observar cómo se desarrollan las apelaciones y qué impacto tendrán en el panorama político del país.
En resumen, la condena de Marine Le Pen por malversación de fondos públicos marca un capítulo importante en la política francesa, con implicaciones que podrían extenderse más allá de su carrera personal. La respuesta de su partido y la reacción del electorado serán determinantes para el futuro de Agrupación Nacional y la política en Francia en general.