La reciente intervención de la Policía Local en Trujillo ha generado una ola de inquietud entre los empresarios del sector hostelero. En la noche del 27 de agosto, varios agentes se presentaron en distintos establecimientos para solicitar la presentación de licencias de ocupación de vía pública. Esta acción ha sido interpretada por la Asociación Empresarial de Trujillo como un acto innecesario, dado que los hosteleros han cumplido con los requisitos establecidos en la nueva ordenanza municipal, aprobada a principios de año.
La nueva normativa exige que los hosteleros soliciten autorización para instalar terrazas, un proceso que actualmente se encuentra en trámite en el Ayuntamiento. La asociación ha manifestado su descontento, argumentando que la intervención policial ha creado una sensación de inseguridad en un sector que ha mostrado disposición para colaborar con las autoridades. En un comunicado, la entidad ha solicitado una reunión urgente con el consistorio para discutir la situación y buscar soluciones que eviten que episodios similares se repitan en el futuro.
### La Nueva Ordenanza Municipal y su Impacto en la Hostelería
La ordenanza municipal que regula la ocupación de la vía pública por parte de los establecimientos hosteleros fue aprobada con el objetivo de organizar y regular el uso del espacio público en Trujillo. Esta normativa busca equilibrar las necesidades de los empresarios con el derecho de los ciudadanos a disfrutar de un entorno urbano ordenado y accesible. Sin embargo, la implementación de la misma ha generado tensiones, especialmente en un sector que ha sido duramente golpeado por la pandemia.
Los hosteleros han cumplido con los plazos establecidos para presentar sus solicitudes, pero el proceso administrativo ha sido más lento de lo esperado. La Asociación Empresarial de Trujillo ha señalado que, a pesar de la espera, los empresarios han mantenido una actitud proactiva y colaborativa, lo que hace que la intervención policial resulte desconcertante y perjudicial para la imagen del sector.
La preocupación de los hosteleros no solo radica en la intervención en sí, sino también en las posibles repercusiones que esta situación podría tener en la percepción pública de sus negocios. En un momento en que la recuperación económica es crucial, cualquier acción que genere desconfianza puede tener un impacto negativo en la afluencia de clientes y, por ende, en la viabilidad de los establecimientos.
### Reacciones y Propuestas de los Empresarios
La reacción de la Asociación Empresarial de Trujillo ha sido contundente. En su comunicado, han expresado su deseo de mantener un diálogo abierto con el Ayuntamiento para aclarar la situación y buscar soluciones que beneficien a ambas partes. La solicitud de una reunión urgente refleja la necesidad de abordar las inquietudes de los hosteleros y encontrar un camino que permita la convivencia entre la normativa municipal y las necesidades del sector.
Los empresarios han propuesto varias medidas que podrían ayudar a evitar situaciones similares en el futuro. Una de las sugerencias es la creación de un canal de comunicación más fluido entre el Ayuntamiento y los hosteleros, que permita informar sobre el estado de las solicitudes y cualquier cambio en la normativa. Además, han planteado la posibilidad de establecer un periodo de gracia para la implementación de la nueva ordenanza, de modo que los empresarios tengan tiempo suficiente para adaptarse a los nuevos requisitos sin temor a sanciones o intervenciones inesperadas.
La situación en Trujillo es un reflejo de un problema más amplio que enfrenta el sector hostelero en muchas localidades. La necesidad de regular el uso del espacio público es innegable, pero también lo es la importancia de apoyar a un sector que ha sido fundamental para la economía local. La colaboración entre las autoridades y los empresarios es esencial para encontrar un equilibrio que permita la convivencia y el desarrollo económico sostenible.
En este contexto, la Asociación Empresarial de Trujillo se ha comprometido a seguir trabajando en pro de los intereses de sus miembros, buscando siempre el diálogo y la colaboración con el Ayuntamiento. La esperanza es que, a través de la comunicación y el entendimiento mutuo, se puedan evitar futuros episodios de tensión y se logre un entorno más favorable para el desarrollo de la hostelería en la ciudad.