El Paris Saint-Germain (PSG) se encuentra a las puertas de un hito histórico en la Ligue 1, donde podría proclamarse campeón sin haber perdido un solo partido en toda la temporada. Este logro, que solo unos pocos equipos han conseguido en las principales ligas europeas, está al alcance del equipo parisino, que ha dominado la competición desde el inicio del curso.
Con la posibilidad de asegurar el título en su próximo encuentro contra el Angers, el PSG ha demostrado una superioridad abrumadora, liderando la tabla con una ventaja de 21 puntos sobre su más cercano perseguidor, el Mónaco. La temporada actual ha sido un año de transición para el club, especialmente tras la salida de Kylian Mbappé, pero el entrenador Luis Enrique ha sabido reestructurar el equipo y mantener un rendimiento excepcional.
Desde el inicio de la temporada, el PSG ha mostrado un juego sólido, siendo el equipo más goleador de la liga con 79 goles en 27 partidos y también el que menos tantos ha recibido, con solo 26 goles en contra. Esta combinación de ataque y defensa ha sido clave para su éxito, y ha llevado a muchos a considerar al PSG como uno de los favoritos para conquistar la UEFA Champions League, donde ya han dejado atrás a equipos como el Liverpool.
El objetivo de terminar la liga sin perder es ambicioso y, aunque el PSG ya ha asegurado el campeonato, aún quedan seis jornadas por disputarse. Durante este tiempo, el equipo no solo competirá en la Ligue 1, sino que también estará presente en la Champions League y la Copa de Francia, lo que podría influir en su rendimiento. La historia reciente muestra que el último equipo en lograr una temporada invicta en las cinco grandes ligas fue la Juventus en la temporada 2011/12, y antes de ellos, el Arsenal de Arsène Wenger en 2003/04.
La presión sobre el PSG es considerable, ya que no solo buscan el título de liga, sino que también aspiran a igualar o superar récords históricos. Uno de los más destacados es el de partidos sin perder fuera de casa, actualmente en 38, una marca que iguala la del Milan en 1993. Sin embargo, el verdadero desafío será mantener la concentración y el nivel de juego en las últimas jornadas, donde cualquier desliz podría costarles la oportunidad de unirse al selecto grupo de equipos que han terminado una liga sin conocer la derrota.
Luis Enrique, quien ha sido el arquitecto de este éxito, ha sabido gestionar la plantilla y motivar a sus jugadores, destacando la importancia de cada partido, independientemente de la competición. Con un enfoque en el trabajo en equipo y la cohesión, el entrenador español ha logrado que el PSG funcione como una unidad, lo que ha sido fundamental para su rendimiento en la liga y en competiciones europeas.
El PSG no solo se enfrenta a la presión de mantener su racha invicta, sino que también debe lidiar con las expectativas de sus aficionados y la crítica. La historia del fútbol está llena de equipos que han caído en la trampa de la complacencia una vez que han asegurado un título, y el PSG debe asegurarse de no ser uno de ellos. Cada partido es una oportunidad para demostrar su calidad y su deseo de hacer historia.
En resumen, el PSG se encuentra en una posición privilegiada para no solo ganar la Ligue 1, sino también para hacerlo de manera invicta. Con Luis Enrique al mando y un equipo que ha demostrado su valía, el club parisino está en el camino correcto para alcanzar un logro que pocos han conseguido. A medida que se acercan al final de la temporada, todos los ojos estarán puestos en ellos, esperando ver si pueden completar esta hazaña histórica.