El ex presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha hecho declaraciones contundentes en respuesta a la demanda interpuesta por el Rey emérito Juan Carlos I. Esta demanda se basa en comentarios que Revilla realizó entre mayo de 2022 y enero de 2025, considerados por el monarca como calumniosos e injuriosos. En una rueda de prensa celebrada en la sede del Partido Regionalista Cántabro (PRC), Revilla instó al Rey a dirigir su queja hacia otras figuras, como Bárbara Rey y Corinna, en lugar de hacia él.
Revilla argumentó que las afirmaciones de estas mujeres son más graves que las que él ha hecho. En su intervención, el ex presidente también mencionó que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ha publicado información sobre gastos relacionados con estas figuras, sugiriendo que el Rey debería enfocarse en esas revelaciones. La abogada del Rey, Guadalupe Sánchez Baena, anunció que se tomarían acciones legales para proteger el derecho al honor de su cliente, basándose en el artículo 18.1 de la Constitución Española, que protege la inviolabilidad del Rey.
El ex presidente de Cantabria expresó su sorpresa ante la decisión del Rey de demandarlo, señalando que es inusual que un monarca, considerado inviolable por la Constitución, presente una demanda contra un ciudadano común. Revilla, de 82 años, se mostró indignado por la situación y cuestionó la lógica detrás de la demanda, especialmente dado su respeto previo hacia el Rey, que se había visto afectado por las revelaciones sobre su conducta.
Durante su comparecencia, Revilla también hizo hincapié en la necesidad de igualdad ante la ley, afirmando que todos, incluidos los altos funcionarios, deberían ser responsables de sus acciones. En este sentido, destacó que el Rey emérito no debería estar exento de las consecuencias legales que podrían derivarse de sus actos, especialmente en relación con la evasión fiscal, un tema que ha suscitado un gran debate en la sociedad española.
El ex presidente reveló que había recibido numerosas llamadas de números desconocidos tras hacerse pública la noticia de la demanda, lo que refleja el interés mediático y público en este caso. Revilla, que se encontraba en Vitoria en el momento de la noticia, se mostró sorprendido por la atención que ha generado su respuesta a la demanda del Rey.
Además, Revilla utilizó la ocasión para criticar la inviolabilidad del Rey, señalando que es un aspecto que ha considerado una anomalía en la Constitución Española. En sus libros, ha abordado este tema, argumentando que la inviolabilidad real crea una desigualdad en el sistema legal. Para él, la inviolabilidad del Rey es un concepto que debería ser revisado, ya que contradice el principio de igualdad ante la ley.
El ex presidente también expresó su decepción al ver cómo la figura del Rey, a quien había admirado en el pasado, se ha visto empañada por escándalos y controversias. Revilla mencionó que la revelación de la evasión fiscal del Rey emérito ha sido un golpe duro para su imagen, y que la percepción pública sobre la monarquía ha cambiado drásticamente en los últimos años.
En este contexto, Revilla ha dejado claro que no tiene intención de retractarse de sus declaraciones y que está dispuesto a defenderse en los tribunales. Afirmó que no se considera aforado y que está dispuesto a acudir al tribunal que corresponda para hacer frente a la demanda. Su postura refleja un desafío a la inviolabilidad real y una defensa de la igualdad ante la ley, un tema que sigue siendo relevante en el debate político y social en España.
La situación entre Revilla y el Rey emérito pone de manifiesto las tensiones que existen en torno a la figura de la monarquía en España, especialmente en un momento en que la transparencia y la rendición de cuentas son demandas crecientes por parte de la ciudadanía. La respuesta de Revilla podría ser vista como un símbolo de la lucha por la igualdad y la justicia en un sistema que, según él, necesita ser revisado para adaptarse a las realidades contemporáneas.