Juanma Moreno ha renovado su equipo de Gobierno para la XIII Legislatura andaluza con una estructura más compacta: 13 Consejerías, dos vicepresidencias nuevas y una clara apuesta por la continuidad institucional. Antonio Sanz y Carolina España asumen las vicepresidencias primera y tercera, mientras Manuel Gavira mantiene la segunda. El nombramiento refuerza la estabilidad política y anticipa una agenda centrada en Inteligencia Artificial, Vivienda, Turismo y Ordenación del Territorio.
¿Quiénes son Antonio Sanz y Carolina España, los nuevos vicepresidentes?
Antonio Sanz asume la vicepresidencia primera, una posición clave para garantizar la continuidad del Gobierno ante cualquier eventualidad. Su perfil técnico y experiencia en gestión pública lo posicionan como el sucesor inmediato de Moreno. Carolina España, por su parte, ocupa la vicepresidencia tercera, con responsabilidad directa en políticas transversales como Juventud y Ordenación del Territorio.
Sanz refuerza la línea de sucesión constitucional
Su designación responde a un criterio de seguridad jurídica. Moreno ha dejado claro que, en caso de ausencia, la jefatura del Ejecutivo andaluz no recaerá en formaciones externas al Gobierno. Esto evita vacíos de poder y refuerza el marco de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) y el Estatuto de Autonomía de Andalucía.
¿Qué cambios introduce la nueva estructura de Consejerías?
La reducción a 13 Consejerías —una menos que en la legislatura anterior— responde a una estrategia de eficiencia administrativa. Se fusionan competencias para evitar solapamientos. Destacan dos novedades estratégicas:
La Consejería de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública
Ocupada por José Antonio Nieto, es la primera cartera regional en España con este nombre. Refleja el compromiso de Andalucía con la transformación digital y la modernización de la Administración Pública. Incluye la gestión de la identidad digital andaluza, la interoperabilidad de sistemas y la formación en competencias digitales para empleados públicos.
La Consejería de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio
A cargo de Rocío Díaz, integra tres áreas críticas para la cohesión social. Su creación responde a la presión demográfica en zonas urbanas y rurales, al déficit de vivienda asequible, y a la necesidad de reactivar el plan de ordenación territorial tras la reforma del PGOU en más de 200 municipios.
¿Cuál es el impacto económico de esta reestructuración?
La nueva configuración tiene implicaciones directas en la inversión pública. El presupuesto 2026 asigna 1.200 millones de euros a vivienda protegida y 320 millones a infraestructuras digitales. Además, el sector turístico —bajo la vicepresidencia de Gavira— representa el 12,4 % del PIB andaluz. Su estabilidad evita incertidumbre para 420.000 empleos vinculados al turismo.
Se mantiene la apuesta por el turismo como motor económico
La cartera de Turismo se mantiene bajo Gavira, tras dejarla Arturo Bernal. Esto asegura continuidad en la estrategia de diversificación de mercados y promoción de turismo sostenible, clave para la recuperación de destinos como la Costa del Sol y el interior andaluz.
¿Qué consejeros no repiten y por qué?
Dos salidas marcan el cambio: Arturo Bernal y Catalina García. Bernal deja Turismo tras críticas por la gestión de fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). García abandona Sostenibilidad y Medioambiente tras discrepancias sobre la tramitación del Plan de Energías Renovables de Andalucía (PERA) y la moratoria a nuevos parques eólicos en zonas protegidas.
Datos Clave
- La toma de posesión de los consejeros se celebra el viernes 10 de julio de 2026.
- El primer Consejo de Gobierno de la XIII Legislatura se reúne ese mismo día.
- La Consejería de Inteligencia Artificial es la primera en una comunidad autónoma española.
- Andalucía destina el 18,7 % de su presupuesto regional a políticas de vivienda y juventud.
- La vicepresidencia primera activa el mecanismo de sucesión previsto en el artículo 32 del Estatuto de Autonomía.
El Gobierno andaluz avanza con una hoja de ruta clara: estabilidad institucional, impulso digital y respuesta urgente a la crisis de la vivienda. La reestructuración no es solo administrativa: es una señal de prioridades para los próximos cuatro años.
