Hace 40 años, un centenar de activistas culturales, pacifistas y de izquierdas fundó Chunta Aragonesista. Sin vínculos con partidos nacionales, con Aragón como eje y la soberanía popular como brújula. Hoy, tras décadas de presencia institucional, CHA sigue siendo un referente del aragonesismo progresista, con renovado impulso electoral y militante.
¿Qué significa CHA en el panorama político aragonés actual?
CHA no es un partido histórico por su tamaño, sino por su coherencia. Desde 1986 ha mantenido una identidad clara: aragonesismo territorial, izquierda social, y autogobierno real. No se alinea con bloques nacionales, sino con causas locales: defensa del Aragonés, lucha contra la despoblación, soberanía hídrica y transición energética justa.
Su presencia en las Cortes de Aragón se ha mantenido ininterrumpidamente desde 1995. En 2023, tras las elecciones del 8 de febrero, recuperó dinamismo: más militantes que bajas, mayor visibilidad en redes y alianzas estratégicas con plataformas vecinales.
¿Cómo ha evolucionado su influencia institucional desde 1995?
CHA entró por primera vez en las Cortes de Aragón con Chesús Bernal y Chesús Yuste, en 1995. Fue un hito: demostró que el aragonesismo podía ser electoralmente viable sin pactos con partidos mayoritarios.
El salto al Congreso y la alianza con Izquierda Unida
En 2000, con José Antonio Labordeta, CHA logró su primer escaño en el Congreso de los Diputados, integrada en la coalición Izquierda por Aragón. Estuvo ocho años en Madrid, impulsando leyes sobre lenguas minoritarias y participación ciudadana.
Gobierno autonómico en 2015: un logro con desafíos
En 2015, bajo la dirección compartida de José Luis Soro y Joaquín Palacín, CHA entró en el Gobierno de Aragón como socio de coalición. Aunque obtuvo solo dos escaños —su peor resultado desde 1995—, asumió carteras clave: Vivienda, Sostenibilidad y Participación Ciudadana.
¿Qué impacto económico y social tiene CHA hoy?
CHA impulsa políticas con efecto directo en la economía aragonesa. Su apuesta por el modelo rural sostenible ha influido en fondos europeos para zonas despobladas. Su defensa del agua como bien común ha frenado privatizaciones en cuencas como el Ebro.
En 2024, su propuesta de Ley de Soberanía Alimentaria de Aragón fue aprobada en comisión. Es la primera norma autonómica de este tipo en España. También impulsa el Plan Aragón Digital, centrado en conectividad rural y formación tecnológica para pymes locales.
¿Qué marco legal y práctico sustenta su acción política?
CHA actúa dentro del Estatuto de Autonomía de Aragón, especialmente en los artículos 12 (lengua aragonesa), 27 (medio ambiente) y 42 (participación ciudadana). Su estrategia se alinea con la Ley de Participación Ciudadana de Aragón (2019), que obliga a consultas públicas en proyectos estratégicos.
Además, su trabajo en comisiones parlamentarias ha logrado que el Consejo Económico y Social de Aragón incluya representación de entidades del mundo rural y lingüístico.
Datos Clave
- Fundada el 29 de junio de 1986, en pleno proceso de consolidación autonómica.
- Primeros diputados en las Cortes de Aragón en 1995, con Chesús Bernal y Chesús Yuste.
- Primer escaño en el Congreso de los Diputados en 2000, con José Antonio Labordeta.
- Entró en el Gobierno de Aragón en 2015, tras pacto con PSOE y PAR.
- En 2026, lidera 3 iniciativas legislativas clave: Ley de Agua Pública, Plan de Recuperación del Aragonés y Estrategia contra la Despoblación.
El aragonesismo de izquierdas no es una reliquia. Es una herramienta política activa. CHA demuestra que los partidos con arraigo territorial, coherencia ideológica y capacidad de movilización local resisten mejor las olas nacional-populistas. Su futuro no depende de alianzas forzadas, sino de su capacidad para traducir identidad en políticas concretas.
