La reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) que se llevará a cabo este lunes se presenta como un momento crucial para el Gobierno español y las comunidades autónomas. La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha dejado claro que no se presentará ninguna propuesta concreta para reformar el sistema de financiación autonómica, a pesar de que este tema figura en el orden del día. En lugar de ello, se espera un esbozo general de las intenciones del Gobierno, que busca un consenso en un tema tan delicado como lo es la financiación de las comunidades.
La situación actual es tensa, especialmente con las comunidades gobernadas por el Partido Popular (PP), que han manifestado su intención de no participar en la toma de decisiones que afectan a sus competencias financieras sin la debida información previa. Esta falta de comunicación ha llevado a un clima de desconfianza, donde las comunidades autónomas se sienten desinformadas sobre la senda fiscal y el techo de gasto que se discutirá en la reunión. Montero, por su parte, ha decidido mantener en secreto las cifras relacionadas con el déficit de las comunidades, lo que ha generado aún más incertidumbre entre los consejeros autonómicos.
### La Senda Fiscal y el Techo de Gasto: Un Debate Pendiente
Uno de los puntos más críticos que se abordará en la reunión es la senda de déficit, que deberá ser votada en el Congreso. Sin embargo, ya se ha anticipado que algunos partidos, como Junts, han manifestado su rechazo a cualquier propuesta que se presente. Esto plantea un escenario complicado para el Gobierno, que necesita asegurar el apoyo parlamentario para avanzar con sus planes. En Hacienda, se limitan a afirmar que su objetivo es ofrecer más recursos a las comunidades autónomas, alineándose con el plan fiscal estructural que fue enviado a Bruselas hace un año.
El déficit total del país debe reducirse al 2,1% el próximo año, pero el reparto de este déficit entre las diferentes administraciones aún no está claro. La falta de consenso y la oposición de varias comunidades complican aún más la situación. En este contexto, el Gobierno se enfrenta a la necesidad de presentar su propuesta de presupuesto en el Consejo de Ministros, que se llevará a cabo el martes, siempre y cuando logre la aprobación en el CPFF.
La Ley de Estabilidad Presupuestaria establece que el Gobierno debe presentar su propuesta de senda de estabilidad presupuestaria en dos ocasiones, con un mes de diferencia entre ambas. Sin embargo, se prevé que este proceso se extienda hasta la segunda semana de diciembre, lo que podría retrasar aún más la aprobación de los presupuestos.
### La Necesidad de un Consenso en la Reforma del Sistema de Financiación
El Gobierno ha estado trabajando en un esbozo de reforma del sistema de financiación, pero ha dejado claro que cualquier propuesta debe contar con el consenso de todas las comunidades autónomas. Este enfoque se ha visto como una respuesta a las críticas tanto del PP como de otras comunidades, como Castilla-La Mancha, que también han expresado su preocupación por la falta de un modelo claro y justo de financiación.
Uno de los puntos de fricción es el llamado ‘cupo catalán’, que el Gobierno ha reiterado que no apoya y que no considera como el modelo a seguir. Además, el Gobierno socialista del Principado de Asturias ha advertido que no aceptará ninguna propuesta que perjudique a su territorio, lo que ha llevado a una serie de movimientos de colaboración entre presidentes autonómicos de diferentes partidos para asegurar que sus intereses sean considerados.
En este contexto, el Gobierno ha enfatizado la importancia de algunos principios acordados en julio con la Generalitat, como la “suficiencia financiera”, que busca garantizar que todas las comunidades reciban más recursos. Sin embargo, el principio de ordinalidad, que asegura que las comunidades que más aportan no desciendan en el ranking de lo que reciben, sigue siendo un tema delicado que el Gobierno ha evitado abordar directamente.
La reunión del CPFF se llevará a cabo con la participación de las comunidades gobernadas por el PP, que se presentan como un bloque unido. Este tipo de unidad ha sido evidente en reuniones anteriores, donde los consejeros populares han dejado claro su descontento con las propuestas del Gobierno. La situación se complica aún más por el hecho de que, en la última reunión, los consejeros del PP decidieron no participar en la discusión de una oferta de quita de deuda, lo que dejó a la ministra Montero en una posición difícil.
A medida que se acerca la reunión, la presión sobre el Gobierno aumenta, y la necesidad de un acuerdo que satisfaga a todas las partes se vuelve cada vez más urgente. La falta de consenso podría tener repercusiones significativas en la capacidad del Gobierno para presentar y aprobar los presupuestos necesarios para el próximo año.
