Jesús Calleja, conocido por su programa de televisión Planeta Calleja, es un aventurero que pasa gran parte de su vida explorando el mundo. Sin embargo, su hogar en Golpejar de la Sobarriba, un pequeño pueblo cerca de León, es su refugio personal, un lugar donde combina su amor por la naturaleza, la tecnología y el deporte. Su vivienda no es solo un espacio físico, sino un proyecto personal que refleja su estilo de vida y sus valores ecológicos.
### Un Hogar Autosuficiente y Ecológico
La casa de Calleja destaca por su diseño sostenible y su enfoque en la autosuficiencia. Equipado con placas solares de última generación y sistemas de aerotermia, el hogar busca reducir su huella de carbono al máximo. Calleja, un apasionado de la ecología, ha creado un espacio que no solo es eficiente, sino que también respeta el entorno natural. El jardín, en lugar de tener césped convencional, está diseñado con plantas autóctonas que requieren poca agua, lo que demuestra su compromiso con la sostenibilidad.
Además, la casa cuenta con un huerto ecológico donde cultiva sus propios tomates y legumbres, lo que le permite disfrutar de productos frescos y saludables. Este aspecto de su vida refleja su conexión con la tierra y su deseo de vivir de manera más consciente y responsable.
La vivienda también incluye espacios dedicados a sus pasiones. Calleja tiene un área de entrenamiento donde se prepara físicamente para sus expediciones. Su garaje alberga una variedad de vehículos, desde bicicletas de montaña hasta coches de rally, incluyendo su helicóptero. Estos elementos no solo son herramientas para sus aventuras, sino que también representan su estilo de vida activo y aventurero.
### Un Salón Acogedor y Tecnológico
El salón de la casa es uno de los espacios más impresionantes y acogedores. Con enormes ventanales que van del suelo al techo, el diseño busca crear un efecto panorámico que permite disfrutar de las vistas de la naturaleza circundante. Desde el sofá, Calleja puede observar las tormentas que se acercan por la montaña o los cambios de luz sobre los campos de León. Este espacio está diseñado para ser cálido y acogedor, huyendo del minimalismo frío que caracteriza a muchas casas modernas.
El suelo, de madera clara, aporta calidez y es ideal para andar descalzo, algo que a Calleja le gusta. Además, cuenta con calefacción radiante, lo que permite mantener el espacio diáfano y libre de radiadores. Los techos altos, con vigas de madera expuestas, contribuyen a la sensación de amplitud y confort.
El sofá, de generosas dimensiones y en tonos neutros, está dispuesto en forma de «L» para facilitar la interacción, ya sea con sus perros o con su hijo adoptivo, Ganesh. La chimenea, de diseño moderno, no solo es un elemento estético, sino que también proporciona calor durante los fríos inviernos leoneses, complementando el sistema de aerotermia de la casa.
En las estanterías del salón, Calleja ha optado por una decoración minimalista, con una gran presencia de literatura de viajes y recuerdos de sus aventuras. Objetos traídos de lugares lejanos, como el Tíbet o el Amazonas, cuentan historias y aportan un toque personal al espacio. Sin embargo, el enfoque principal sigue siendo la naturaleza exterior, que se convierte en el cuadro principal del salón.
La tecnología también juega un papel importante en este espacio. El salón está completamente domotizado, con un sistema de audio de alta fidelidad y una iluminación indirecta que permite crear diferentes ambientes según la hora del día. La conexión entre el salón y la cocina refleja su estilo de vida social y acogedor, donde la hospitalidad es clave, y donde amigos y familiares pueden disfrutar de momentos juntos.
### Vida en Golpejar de la Sobarriba
La localidad de Golpejar de la Sobarriba, donde reside Calleja, es un lugar que complementa su estilo de vida. Situado a solo 10-15 minutos en coche del centro de León, el pueblo ofrece un entorno natural impresionante, con vistas panorámicas de la capital leonesa y la Cordillera Cantábrica. Este entorno rural, con su paisaje castellano-leonés, es ideal para practicar deportes al aire libre, como el ciclismo de montaña, que Calleja disfruta.
A pesar de ser una figura pública, Calleja se siente parte de la comunidad local, donde es común verlo socializando con los vecinos en los bares del pueblo. La tranquilidad de Golpejar, con su escaso tráfico y su ambiente rural, le permite desconectar de la vida agitada que lleva como presentador de televisión.
Los inviernos en esta región son fríos y, a menudo, nevados, lo que convierte su hogar en una estampa de postal nórdica. Este contraste entre su vida de aventurero y su refugio en el pueblo le permite encontrar un equilibrio perfecto entre sus dos mundos, haciendo de su casa un verdadero hogar.
