La reciente Reunión de Alto Nivel (RAN) entre España y Marruecos ha puesto de manifiesto la complejidad de las relaciones bilaterales entre ambos países. Este encuentro, celebrado en el complejo de La Moncloa, se ha centrado en una serie de acuerdos que abarcan desde la ciberseguridad hasta el cambio climático. Sin embargo, las tensiones en torno a la soberanía del Sahara Occidental y las aguas que rodean Canarias han emergido como temas críticos que podrían definir el futuro de la cooperación entre Madrid y Rabat.
### La Soberanía del Sahara Occidental
Desde que España reconoció la postura de Marruecos sobre el Sahara Occidental en abril de 2022, la situación ha evolucionado significativamente. Este reconocimiento, que fue parte de un acuerdo más amplio, ha permitido a Marruecos fortalecer su posición en la región. El rey Mohamed VI y el presidente Pedro Sánchez firmaron una declaración conjunta que apoya la autonomía del Sahara como parte de Marruecos, lo que ha generado reacciones tanto a nivel nacional como internacional.
El Frente Polisario, que busca la independencia del Sahara Occidental, ha advertido que la consolidación de la ocupación marroquí podría llevar a nuevas reclamaciones sobre las aguas que rodean Canarias. Esta advertencia resalta la fragilidad de la situación y la posibilidad de que las tensiones se intensifiquen si Marruecos continúa avanzando en sus reclamaciones territoriales.
El Consejo de Seguridad de la ONU ha respaldado la posición de Marruecos, lo que ha otorgado al país una mayor legitimidad en sus demandas. Sin embargo, este respaldo no ha sido suficiente para calmar las inquietudes en España, donde el tema del Sahara sigue siendo un punto de controversia. La historia de la relación entre ambos países está marcada por crisis diplomáticas, como la que ocurrió en 2021, cuando miles de inmigrantes cruzaron la frontera de Ceuta tras la apertura de los accesos por parte de Marruecos.
### Reclamaciones sobre las Aguas de Canarias
Uno de los temas más delicados que se ha discutido en la RAN es la territorialidad de las aguas que rodean Canarias. En 2020, Marruecos aprobó una nueva delimitación de su frontera marítima, lo que generó solapamientos con las aguas que rodean el archipiélago español. Esta situación se ha vuelto aún más compleja con la reciente declaración de la ONU, que apoya la soberanía marroquí sobre el Sahara.
La creación de una Zona Económica Exclusiva (ZEE) por parte de Marruecos ha llevado a tensiones sobre la explotación de recursos en estas aguas. En particular, el monte submarino Tropic, que se encuentra en la zona de conflicto, es rico en recursos como telurio y cobalto, esenciales para la fabricación de paneles solares y baterías de coches eléctricos. La posibilidad de que Marruecos reclame derechos sobre este monte ha sido un punto de discusión en la reunión, lo que podría tener implicaciones significativas para la economía española y la seguridad energética de Europa.
El ministro marroquí de Industria y Comercio, Ryad Mezzour, ha confirmado que la gestión del espacio aéreo sobre el Sahara Occidental será uno de los temas tratados. Actualmente, este espacio es gestionado por los centros de control de Canarias, pero la declaración institucional de 2022 abrió la puerta a posibles cambios en esta gestión. La posibilidad de que Marruecos asuma el control total del espacio aéreo plantea interrogantes sobre la soberanía española y la seguridad en la región.
### Implicaciones para la Inmigración y el Comercio
Otro aspecto crucial de la reunión es el control migratorio. La cooperación entre España y Marruecos ha sido fundamental para gestionar la inmigración en la región. Durante el gobierno de Sánchez, se ha buscado fortalecer esta colaboración, lo que ha llevado a un aumento en el control fronterizo por parte de Marruecos. Sin embargo, este enfoque ha sido criticado por organizaciones de derechos humanos, que argumentan que las políticas de control migratorio pueden poner en riesgo la vida de los migrantes.
Además, la reapertura de las aduanas en Ceuta y Melilla, que fue parte del acuerdo de 2022, sigue siendo un tema pendiente. Aunque se esperaba que estas aduanas se reabrieran, las condiciones de intercambio podrían ser menos favorables para España. La situación actual muestra un tráfico comercial ralentizado, con un aumento en las importaciones desde Marruecos y una disminución en las exportaciones españolas. Esta dinámica podría afectar la economía local en las ciudades autónomas y complicar aún más las relaciones comerciales entre ambos países.
### La Búsqueda de un Equilibrio
La reunión de alto nivel entre España y Marruecos refleja la búsqueda de un equilibrio en una relación que ha sido históricamente compleja. Las cesiones realizadas por el gobierno español en los últimos años han sido vistas como un intento de estabilizar la situación, pero también han generado críticas y preocupaciones sobre la soberanía nacional. La presión sobre el gobierno de Sánchez para manejar adecuadamente estas relaciones es palpable, especialmente en un contexto donde las tensiones geopolíticas están en aumento.
La situación en el Sahara Occidental y las aguas que rodean Canarias son solo dos de los muchos desafíos que enfrentan ambos países. A medida que continúan las negociaciones, será crucial observar cómo se desarrollan estos temas y qué impacto tendrán en la relación bilateral a largo plazo. La cooperación en áreas como la ciberseguridad y el cambio climático puede ser un camino hacia una relación más equilibrada, pero las cuestiones territoriales seguirán siendo un punto de fricción que requerirá atención y diplomacia constante.
