El Tribunal Supremo ha decidido poner en libertad a Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, tras casi cinco meses de prisión provisional en el marco del conocido como ‘caso Koldo’. Esta decisión ha sido tomada por el instructor del caso, Leopoldo Puente, quien ha impuesto a Cerdán medidas cautelares que incluyen la prohibición de salir del país y la obligación de firmar quincenalmente en sede judicial. La decisión se basa en la evaluación de los riesgos asociados a la posible destrucción de pruebas, que según el magistrado han sido mitigados en gran medida.
Cerdán había estado en prisión desde el 30 de junio de 2025, acusado de pertenencia a una organización criminal, tráfico de influencias y cohecho. Sus abogados habían solicitado en varias ocasiones su liberación, pero las peticiones habían sido rechazadas hasta ahora. Sin embargo, el instructor ha indicado que el plazo legal de seis meses para la prisión provisional se estaba acercando y que era necesario asegurar las pruebas antes de tomar una decisión.
### Contexto del Caso Koldo
El ‘caso Koldo’ se centra en una trama de adjudicación de obras públicas a cambio de comisiones, en la que Cerdán supuestamente desempeñó un papel clave. Recientemente, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil presentó un informe que reveló detalles sobre las relaciones entre Cerdán y la empresa Acciona, así como la empresa Servinabar, de la que Cerdán posee el 45%. Este informe indica que Servinabar recibía un 2% de las obras públicas adjudicadas a Acciona, lo que generó ingresos significativos para Cerdán y su familia a través de nóminas, alquileres y gastos personales.
El magistrado Puente ha ordenado registros en varias empresas, incluyendo Acciona, para obtener más documentación y evidencias relacionadas con el caso. Además, se han imputado a otros directivos de Acciona, lo que indica que la investigación está en curso y se están abriendo nuevas líneas de indagación.
### Medidas Cautelares y Riesgos Evaluados
El instructor del caso ha señalado que, aunque existen indicios consistentes de criminalidad en contra de Cerdán, no se justifica la continuación de su prisión provisional. Puente ha argumentado que no hay un riesgo claro de fuga ni de que Cerdán cometa nuevos delitos, dado que ya no ocupa un cargo público ni tiene vínculos directos con el PSOE. Las medidas cautelares impuestas son consideradas suficientes para garantizar su comparecencia ante la justicia y evitar cualquier intento de evasión.
El magistrado ha enfatizado que la decisión de liberar a Cerdán no implica que se haya diluido la evidencia en su contra, sino que se han tomado en cuenta las circunstancias actuales y el avance de la investigación. La UCO ha logrado obtener información que podría haber sido difícil de acceder si Cerdán hubiera permanecido en prisión, lo que ha llevado a Puente a considerar que el riesgo de destrucción de pruebas ha disminuido significativamente.
La situación de Cerdán es un reflejo de la complejidad de los casos de corrupción en el ámbito político, donde las decisiones judiciales deben equilibrar la necesidad de justicia con los derechos de los acusados. La evolución del ‘caso Koldo’ seguirá siendo objeto de atención mediática y pública, dado el impacto que tiene en la percepción de la política y la administración pública en España.
