La Reunión de Alto Nivel (RAN) entre España y Marruecos, que se lleva a cabo en Madrid, ha generado una creciente preocupación en las Islas Canarias. Este encuentro, que se celebra el 3 y 4 de diciembre de 2025, se produce en un contexto delicado, marcado por la reciente resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que ha sido interpretada por Rabat como un respaldo a su plan de autonomía para el Sáhara Occidental. Este cambio de escenario ha llevado a Marruecos a presentar nuevas exigencias que podrían tener un impacto significativo en la región canaria.
### Exigencias Marroquíes y su Impacto en Canarias
Marruecos llega a esta cumbre con un conjunto de demandas que incluyen la delimitación de las aguas territoriales, la explotación de hidrocarburos, el acceso a recursos minerales submarinos y la revisión de acuerdos de pesca y seguridad fronteriza. Uno de los puntos más sensibles es el control del espacio aéreo del Sáhara Occidental, que actualmente se gestiona desde Canarias. Este tema ha sido objeto de negociaciones desde 2023, cuando el Gobierno español admitió haber iniciado conversaciones con Marruecos sobre la gestión de estos espacios aéreos.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha afirmado que el espacio aéreo español no es negociable, pero también ha reconocido la existencia de cooperación técnica entre ambos países para mejorar la seguridad y las comunicaciones. Sin embargo, estas declaraciones han generado inquietud en Canarias, donde se teme que cualquier concesión en este ámbito pueda debilitar la posición estratégica de España y la OTAN en el flanco sur.
Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias, ha expresado su preocupación por la exclusión de la región de la RAN. En su opinión, la ‘agenda canaria’, que establece la necesidad de que Canarias esté presente en cualquier negociación que afecte directamente a las Islas, no se está respetando. Clavijo ha solicitado formalmente que se incluya a Canarias en la cumbre, argumentando que es fundamental para la transparencia y la coherencia en la gestión de los intereses canarios.
### La Soberanía y la Seguridad en Juego
La situación se complica aún más con las advertencias de líderes locales como Antonio Morales, presidente del Cabildo de Gran Canaria, quien ha señalado que la estrategia marroquí podría poner en riesgo el futuro económico y territorial de Canarias. Morales ha enfatizado que cualquier cooperación con Marruecos debe respetar la soberanía de las Islas y la legalidad internacional, así como los derechos del pueblo saharaui. De lo contrario, advierte, podría resultar en un acuerdo frágil que beneficie a unos pocos a expensas de la legalidad y la justicia.
La gestión del espacio aéreo sobre el Sáhara Occidental es un tema que, aunque se presenta como una cuestión técnica, tiene profundas implicaciones de soberanía y seguridad. Ceder la gestión a Marruecos, incluso de manera gradual, podría debilitar la posición de España en la región. José Luis Feliu, portavoz de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) en Canarias, ha advertido que esta cesión podría tener consecuencias económicas y operativas significativas, afectando la supervisión de las aproximaciones a los aeropuertos de El Aaiún y Dajla, que actualmente están bajo la jurisdicción de España.
La preocupación por la soberanía canaria se ha intensificado en el contexto de la RAN, donde se discuten temas que afectan directamente a la región. La falta de representación canaria en estas negociaciones ha llevado a críticas sobre la falta de transparencia y la necesidad de que el Gobierno regional esté presente para conocer los detalles de lo que se está discutiendo.
La última RAN tuvo lugar en febrero de 2023 en Rabat, donde Pedro Sánchez no fue recibido por Mohamed VI, lo que también refleja las tensiones en la relación bilateral. La situación actual plantea un desafío significativo para el Gobierno español, que debe equilibrar las relaciones diplomáticas con Marruecos y la defensa de los intereses canarios.
La RAN de diciembre de 2025 se presenta como un momento crucial para el futuro de las relaciones entre España y Marruecos, y para la seguridad y soberanía de Canarias. Las decisiones que se tomen en este encuentro podrían tener repercusiones duraderas en la región, y la participación activa de Canarias es más importante que nunca para asegurar que sus intereses sean defendidos adecuadamente.
