La evolución de los sistemas sanitarios en España ha sido objeto de estudio por parte del Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada (ICGEA), que ha identificado dos formas complementarias de liderazgo en el ámbito sanitario: el impulso inversor y la transformación estructural. Este análisis no solo se centra en el volumen de gasto, sino que también examina cómo se reorganiza el sistema, destacando a las comunidades autónomas que están marcando la pauta en eficiencia, innovación y transformación del modelo sanitario a nivel nacional. En este contexto, Madrid, el País Vasco y Andalucía emergen como líderes en sus respectivas estrategias.
La importancia de la inversión eficiente
El análisis del ICGEA subraya que no es suficiente con aumentar el gasto en sanidad; es crucial invertir de manera más inteligente. Según Jesús Sánchez Lambás, vicepresidente ejecutivo del ICGEA, «la eficiencia organizativa y la innovación son los factores que determinarán la sostenibilidad futura del Sistema Nacional de Salud (SNS)». En este sentido, Madrid se posiciona como un referente nacional en eficiencia estructural, gracias a la implementación de un plan estratégico que prioriza la experiencia del paciente y el uso de datos como activos estratégicos.
El Plan Estratégico de Salud Digital 2026-2028 de la Comunidad de Madrid, que cuenta con una inversión de 336 millones de euros para los próximos tres años, es un claro ejemplo de esta estrategia. Este plan incluye la incorporación de nuevas funcionalidades en la Tarjeta Sanitaria Virtual y una amplia gama de iniciativas que buscan mejorar la atención al paciente. Además, Madrid ha desarrollado servicios específicos para facilitar el acceso ciudadano a la Historia Clínica Digital del SNS, lo que refuerza la interoperabilidad y la continuidad asistencial.
Desde el punto de vista de la gestión hospitalaria, Madrid destaca por su red de hospitales de alta complejidad y un modelo de gestión orientado a resultados. Este enfoque se traduce en un fuerte componente de digitalización y modernización organizativa, lo que ha llevado a que el sistema sea uno de los mejor valorados en el ámbito de la innovación tecnológica y la colaboración público-privada. La estructura de gasto en Madrid también es notable, con un 67% del presupuesto destinado a atención especializada y un 10,7% a Atención Primaria, lo que refleja un patrón diferenciado en comparación con otras comunidades.
El País Vasco: Innovación y digitalización
Por su parte, el País Vasco se ha consolidado como un referente en transformación sanitaria, impulsando proyectos digitales que se centran en la inteligencia artificial, la interoperabilidad de imágenes y los telecuidados. El Gobierno Vasco ha anunciado una inversión de 7,6 millones de euros para desarrollar servicios digitales inteligentes en Osakidetza, que incluyen la implementación de inteligencia artificial y programas de telecuidados. Además, se ha creado un Espacio de Datos en Salud propio, lo que refuerza la capacidad del sistema para adaptarse a las necesidades de los ciudadanos.
En términos de estructura de gasto, el País Vasco presenta un 14,2% en Atención Primaria y un menor peso relativo de conciertos (6,0%) en comparación con el promedio nacional. Esto sugiere un enfoque en la transformación a través de capacidades internas y la digitalización del sistema público, lo que permite una atención más centrada en el paciente y una mejor gestión de los recursos.
Andalucía: Un nexo entre inversión y transformación
Andalucía se destaca por su liderazgo en ambos aspectos: el impulso inversor y la transformación sanitaria. La I Estrategia de Salud Digital de Andalucía 2024-2028 establece ejes fundamentales como la teleconsulta, el desarrollo continuo de Diraya y la interoperabilidad entre sistemas. Estas iniciativas buscan mejorar la calidad asistencial y la accesibilidad para los ciudadanos. Además, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha implementado canales operativos como la App Salud Responde, que permite a los ciudadanos gestionar citas y consultas en Atención Primaria, lo que se considera un activo esencial para la transformación orientada a la experiencia del paciente.
En términos de rendición de cuentas, el SAS ha publicado datos sobre las listas de espera, vinculando su evolución a la implementación de planes específicos. Asimismo, Andalucía ha reforzado el marco de Compra Pública de Innovación (CPI) como un instrumento clave para la modernización del sistema sanitario. Según Sánchez Lambás, «si Andalucía, Castilla-La Mancha y Asturias simbolizan el liderazgo en refuerzo financiero de la sanidad pública, Madrid y el País Vasco representan la vanguardia en eficiencia e innovación». Esto posiciona a Andalucía como un nexo entre ambos mundos, comenzando a invertir como las que más y, al mismo tiempo, avanzando en la gestión como las mejores.