La dana del 29 de octubre de 2024 redefinió la gestión del riesgo de inundación en la Comunidad Valenciana. Dos años después, la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) impulsa diez proyectos concretos en cuencas críticas. Estos trabajos, financiados con cuatro millones de euros, priorizan la convivencia con el agua, no solo su evacuación. La estrategia se centra en Zonas de Almacenamiento Controlado (ZAC), una solución técnica clave para mitigar el impacto de futuras avenidas en municipios vulnerables.
¿Qué son las Zonas de Almacenamiento Controlado (ZAC)?
Las Zonas de Almacenamiento Controlado (ZAC) son espacios naturales o artificiales diseñados para retener temporalmente caudales excesivos durante episodios de lluvia extrema. No son embalses tradicionales. Funcionan como esponjas estratégicas: absorben, ralentizan y liberan el agua de forma regulada.
Estas zonas reducen la altura y la velocidad del agua aguas abajo. Eso disminuye la presión sobre infraestructuras urbanas y protege vidas y bienes. Su implementación varía según el entorno: en zonas rurales se usan excavaciones, adecuación de terrenos inundables o motas de protección. En áreas urbanas, donde el suelo es escaso, se recurre a soluciones integradas como balsas subterráneas o reconfiguración de espacios públicos.
¿Por qué cambia el enfoque técnico tras la dana?
Antes de 2024, la gestión del riesgo se centraba en aumentar la capacidad de evacuación de los cauces. La dana demostró que eso no es suficiente. El caudal superó con creces los márgenes de diseño. Ahora, los técnicos aplican el concepto de gestión adaptativa del riesgo. Se acepta que las inundaciones extremas ocurrirán. El objetivo es minimizar sus consecuencias.
Este cambio responde a la Directiva Marco del Agua y al Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático. Ambos exigen soluciones basadas en la naturaleza y la resiliencia territorial. La CHJ alinea sus proyectos con estos marcos legales y con los objetivos del Ministerio para la Transición Ecológica.
¿Dónde se aplican las primeras ZAC en la provincia de Valencia?
Los primeros proyectos se concentran en tres cuencas críticas: el barranco del Poyo, el río Magro y el sistema Pozalet-Saleta. Estas zonas agrupan municipios severamente afectados por la dana, como Paiporta, La Torre y otros del corredor hidrológico valenciano.
En Paiporta, por ejemplo, la propuesta incluye una ZAC combinada con una zona verde multifuncional, integrando protección hidrológica y mejora de la calidad de vida. En La Torre, el diseño contempla una ZAC con capacidad de retención controlada y sistemas de drenaje urbano sostenible (SUDS).
¿Cuál es el impacto económico de estas actuaciones?
Los cuatro millones de euros invertidos en redacción de proyectos son solo la fase inicial. Se estima que la inversión total superará los 120 millones en los próximos cinco años. Esto generará empleo técnico especializado y dinamizará el sector de la ingeniería ambiental.
Además, el retorno económico es significativo: cada euro invertido en prevención evita entre 4 y 7 euros en daños posteriores, según estudios de la Agencia Europea de Medio Ambiente. La reducción de pérdidas en agricultura, comercio y viviendas fortalece la economía local y disminuye la dependencia de fondos de emergencia.
¿Cómo se garantiza la participación ciudadana y la transparencia?
La CHJ ha incorporado un proceso formal de participación pública. Las primeras propuestas estarán listas este otoño. Luego se abrirá un periodo para que ayuntamientos, asociaciones vecinales, colectivos ambientales y ciudadanos presenten aportaciones técnicas y sociales.
Este mecanismo responde al Reglamento (UE) 2023/1115 sobre gobernanza climática y a la Ley 27/2006 de derechos de acceso a la información ambiental. La transparencia no es opcional: es un requisito legal y ético para proyectos con impacto territorial directo.
Datos Clave
- Las Zonas de Almacenamiento Controlado (ZAC) reducen la altura y la velocidad del agua en zonas urbanas vulnerables.
- Diez proyectos están en redacción en las cuencas del barranco del Poyo, río Magro y sistema Pozalet-Saleta.
- La inversión inicial asciende a cuatro millones de euros, adjudicados a uniones temporales de empresas de ingeniería.
- El enfoque se ha desplazado de la evacuación rápida del agua a la gestión adaptativa del riesgo.
- El proceso incluye una fase obligatoria de participación pública, alineada con la normativa europea y nacional.
La estrategia de la CHJ marca un antes y un después en la gestión del agua en la Comunidad Valenciana. Ya no se trata solo de contener el agua. Se trata de reimaginar el territorio para que el agua forme parte de su resiliencia.
