Julija Pogacar, de 14 años, y su madre Melisa Smrekar desaparecieron el 3 de noviembre de 2021. Desde entonces, no hay rastro confirmado de ambas. Su paradero sigue siendo desconocido, pese a la implicación de Europol, la justicia eslovena y unidades especializadas de la Policía Nacional española. El caso revela vínculos con una secta destructiva, ideología antivacunas y narrativas de miedo al 5G.
¿Quién es Lana Praner y qué relación tiene con la desaparición?
Lana Praner es una gurú espiritual acusada de liderar una organización con deriva sectaria. Según la denuncia de Peter Pogacar, su expareja siguió sus enseñanzas durante ocho años, desde 2013. Las primeras reuniones fueron presenciales; luego se trasladaron a formato online, facilitando el control remoto sobre seguidores.
La influencia de Praner no se limita a lo espiritual. Promueve la rechazo a las vacunas, vincula el 5G con daños biológicos sin evidencia científica y difunde teorías apocalípticas. Estas ideas fueron internalizadas por Melisa Smrekar y, según su tío, adoctrinadas en Julija desde niña.
¿Por qué Gran Canaria es clave en la investigación?
Peter Pogacar viajó desde Eslovenia a España tras recibir una pista que ubicaba a ambas mujeres en Gran Canaria. La Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) y el Grupo de Sectas Destructivas de la Policía Nacional están coordinando la búsqueda. La isla es un destino frecuente para comunidades aisladas por su geografía, bajo control policial y escasa vigilancia institucional.
La justicia eslovena ya retiró la custodia de Julija a Melisa Smrekar. Un juez otorgó la patria potestad a Peter Pogacar, quien ahora actúa como tutor legal ante las autoridades españolas y europeas.
¿Qué dice la ley sobre sustracción internacional de menores y sectas?
La sustracción de Julija constituye una infracción grave bajo el Convenio de La Haya de 1980, ratificado por España y Eslovenia. El caso activó mecanismos de cooperación judicial transfronteriza. Además, la Ley Orgánica 1/2015 contra la violencia de género permite intervenir cuando hay riesgo de manipulación psicológica o aislamiento.
El Grupo de Sectas Destructivas de la Policía Nacional actúa bajo el marco del Código Penal español, especialmente los artículos sobre secuestro, coacción psicológica y explotación de menores. No existe una figura legal específica de «secta», pero sí se tipifican conductas asociadas: aislamiento, control de la información y supresión de la autonomía.
¿Cuál es el impacto económico y social de este tipo de casos?
Cada investigación de desaparición vinculada a sectas cuesta, en promedio, 120.000 euros en recursos policiales, judiciales y de cooperación internacional. En los últimos cinco años, la Unidad de Sectas ha abierto 47 expedientes con perfil similar: migración forzada de menores, rechazo a la sanidad pública y desconexión digital.
Además, el fenómeno alimenta mercados paralelos: venta de dispositivos «anti-5G», suplementos sin registro sanitario y talleres de «desintoxicación espiritual». Estas actividades generan al menos 3,2 millones de euros anuales en facturación no declarada, según datos de la Agencia Tributaria.
¿Qué pruebas existen sobre la influencia de la secta?
Peter Pogacar aportó a la Policía Nacional registros de asistencia a conferencias, capturas de mensajes y testimonios de antiguos seguidores. También reveló que Melisa trabajaba en una empresa de equipos médicos, lo que hace más grave su adhesión a teorías anticientíficas.
La niña, según su tío, repetía frases como «el mundo se iba a acabar» y rechazaba contacto con hospitales. Este patrón coincide con perfiles documentados por el Instituto de Estudios sobre Sectas (IES): adoctrinamiento temprano, miedo al sistema sanitario y dependencia emocional de la figura central.
Datos Clave
- Julija tenía 10 años cuando desapareció con su madre el 3 de noviembre de 2021.
- Melisa Smrekar siguió a Lana Praner durante ocho años, desde 2013.
- La justicia eslovena retiró la custodia y declaró a Melisa inhabilitada para ejercer la patria potestad.
- El Grupo de Sectas Destructivas de la Policía Nacional investiga el caso desde 2026.
- La pista que llevó a Gran Canaria surgió de un análisis de metadatos digitales y movimientos bancarios.
El caso no es aislado. Refleja una tendencia creciente: el uso de narrativas de miedo para justificar el aislamiento de menores. La convergencia entre desinformación sanitaria, control psicológico y movilidad transfronteriza exige respuestas legales ágiles y coordinación europea real.
