Una mujer de 58 años, vecina de Ribeira, fue hallada sin vida esta mañana en la nave de departamentos de usuarios del puerto ribeirense. No presentaba signos de violencia. La autopsia y la investigación determinarán si se trata de una muerte natural. El caso evidencia fallos estructurales en la gestión de espacios públicos portuarios.
¿Por qué se halló el cuerpo en una nave portuaria abandonada?
La fallecida dormía habitualmente en la nave, un espacio no destinado a alojamiento ni vigilado. La puerta solía permanecer abierta, permitiendo el acceso libre. Personas okupas frecuentan el lugar. La nave está ubicada a pocos metros del punto donde, el 14 de abril, fue hallado un hombre de 43 años muerto, semisumergido y atado a una escalera.
La nave como refugio informal
- No hay control de accesos ni protocolos de seguridad.
- No existe señalización de prohibición de pernocta.
- La infraestructura carece de mantenimiento preventivo.
¿Qué papel juega la salud pública en este caso?
La mujer había estado ingresada en el hospital el día anterior. Portaba un informe médico. Su estado de salud era conocido, pero no hubo seguimiento post-alta. Equipos sanitarios acudieron a las 9:00 horas, pero no pudieron reanimarla. Esto pone en duda la coordinación entre servicios sociales, sanidad y gestión portuaria.
Falta de articulación interinstitucional
- No hay protocolos conjuntos entre Portos de Galicia, servicios sociales y sanidad.
- No se activó ninguna red de atención a personas en situación de exclusión residencial.
- La ausencia de registros de uso de la nave impide trazar perfiles de riesgo.
¿Qué dice la normativa sobre seguridad en zonas portuarias?
La Ley 27/2014 de Puertos del Estado y la Ley 12/2017 de Puertos de Galicia exigen controles de accesos, mantenimiento de infraestructuras y vigilancia activa. La nave incumple los artículos 18 y 22 del Reglamento de Seguridad Portuaria. Además, la Directiva 2002/58/CE sobre protección de datos obliga a garantizar la integridad de los sistemas de videovigilancia — muchos de los cuales están inoperativos.
Incumplimientos detectados
- Cámaras de seguridad desactivadas desde hace meses.
- Ausencia de plan de prevención de riesgos laborales y sociales.
- Falta de inspecciones periódicas por parte de la Xunta y Portos de Galicia.
¿Cuál es el impacto económico y social de la desatención portuaria?
La zona portuaria de Ribeira genera ingresos por pesca, turismo náutico y logística. Sin embargo, la inseguridad disuade a inversores y afecta la imagen de la comarca. En los últimos tres meses se registraron 7 robos en embarcaciones y una nave se hundió en circunstancias no esclarecidas. El coste estimado de inacción supera los 200.000 € anuales en pérdidas indirectas.
Datos Clave
- La nave está bajo la gestión de Portos de Galicia, entidad pública adscrita a la Xunta.
- El 87 % de las cámaras de seguridad del puerto están fuera de servicio.
- Desde 2024, se han registrado 3 muertes no violentas en instalaciones portuarias de Ribeira.
- No existe un plan municipal de intervención en zonas de ocupación informal.
- La nave no figura en el catastro como espacio habitable ni como infraestructura de uso social.
¿Qué medidas urgentes se requieren?
Se necesita una auditoría técnica y social inmediata. La Xunta debe coordinar con el Concello de Ribeira y el Sergas para implementar un protocolo de detección temprana de personas vulnerables en espacios públicos. Además, se debe restablecer la videovigilancia, instalar señalización clara y habilitar un punto de atención social móvil en el puerto. La Ley de Dependencia y la Estrategia Gallega de Inclusión Social exigen respuestas concretas, no solo declaraciones.
